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El reto de liderar cuatro generaciones: así está cambiando el mundo laboral en SLP

Mientras los Baby Boomers crecieron en una época marcada por la reconstrucción económica, la Generación Z se desarrolla en un entorno dominado por la tecnología

San Luis Potosí, SLP.- En las empresas potosinas ocurre un fenómeno sin precedentes, por primera vez conviven de manera simultánea cuatro generaciones con experiencias, valores y expectativas completamente distintas sobre el trabajo. Mientras los Baby Boomers crecieron en una época marcada por la reconstrucción económica posterior a los conflictos mundiales, la Generación Z se desarrolla en un entorno dominado por la tecnología, la inmediatez y la hiperconectividad.
 
Este fue uno de los principales temas abordados por el especialista José Reynoso durante una conferencia enfocada en la gestión de equipos multigeneracionales, donde destacó que el principal desafío para las organizaciones ya no es únicamente tecnológico o financiero, sino humano.
 
Una misma oficina, cuatro formas de entender el trabajo
 
Actualmente, los centros laborales reúnen a personas de distintas generaciones:
 
Baby Boomers (1946-1964)
 
Generación X (1965-1980)
 
Millennials o Generación Y (1981-1996)
 
Generación Z (1997-2012)
 
Cada una fue moldeada por contextos históricos diferentes. Reynoso explicó que la época en la que nacemos influye directamente en la manera en que percibimos el empleo, la autoridad, el compromiso y el éxito profesional.
 
"Somos la misma especie, pero tenemos discos duros distintos", señaló para describir cómo las experiencias históricas y sociales condicionan la forma en que cada generación interpreta la realidad laboral.
 
El especialista destacó que en apenas 10 o 15 años la concepción del trabajo ha cambiado radicalmente y que para 2030 el mercado laboral estará dominado y liderado principalmente por las nuevas generaciones, -Millennials y Generación Z dominan la fuerza laboral-.
 
Uno de los datos presentados durante la conferencia muestra que los Millennials representan el 51.3% de la fuerza laboral en México, mientras que la Generación Z ya alcanza el 12.7%. En conjunto, las generaciones más jóvenes comienzan a convertirse en el grupo predominante dentro de las organizaciones.
 
Por otro lado, la suma de la Generación X y los Baby Boomers representa el 36% de la fuerza laboral.
 
La tendencia refleja una transformación inevitable, las empresas deberán adaptarse a nuevas expectativas relacionadas con flexibilidad, reconocimiento, bienestar emocional y desarrollo profesional.
 
Uno de los aspectos más interesantes de la conferencia fue la reflexión histórica sobre la percepción que los adultos han tenido de los jóvenes a lo largo de los siglos.
 
Reynoso citó una frase atribuida al filósofo griego Platón:
 
 “La juventud de hoy ama el lujo, es mal educada, desprecia la autoridad, no respeta a sus mayores y charla donde debería trabajar”.
 
La cita sirvió para evidenciar que las críticas hacia las nuevas generaciones no son un fenómeno reciente. Lo que hoy se escucha sobre los jóvenes trabajadores ya se decía, con otras palabras, hace siglos.
 
El especialista afirmó que el llamado "choque generacional" es una realidad permanente de la sociedad y que cada generación suele interpretar a la siguiente desde sus propios valores y experiencias.
 
La llegada de la Generación Z también ha generado nuevos desafíos para los directivos.
 
Datos compartidos durante la conferencia muestran que:
 
El 75% de los gerentes considera que dirigir a la Generación Z requiere más tiempo y recursos.
 
El 51% reporta sentirse frustrado.
 
El 44% experimenta altos niveles de estrés.
 
El 27% afirma que evitaría contratar personal de esta generación.
 
El 18% incluso ha considerado renunciar debido a estas dificultades.
 
Sin embargo, Reynoso advirtió que estos datos no deben interpretarse como una incapacidad de los jóvenes, sino como una señal de que los modelos tradicionales de liderazgo están siendo puestos a prueba.
 
"Tenemos que dejar de ver a las nuevas generaciones como un problema y comenzar a entenderlas como una realidad que llegó para quedarse", explicó.
 
Uno de los cambios más profundos identificados por el especialista es la transformación del liderazgo.
 
Muchos gerentes expresan que actualmente sienten que deben actuar como psicólogos, coaches, orientadores y mentores además de desempeñar sus funciones administrativas.
 
Este fenómeno responde a un cambio cultural más amplio que ha llevado a las organizaciones a prestar mayor atención al bienestar emocional de sus colaboradores.
 
Las empresas que logran adaptarse a esta realidad muestran mejores resultados.
 
Entre las cifras presentadas destacan:
 
Las organizaciones con líderes inspiradores registran un 30% más de compromiso de sus empleados.
 
El 70% de la variación en el nivel de engagement está directamente relacionada con la calidad del liderazgo recibido.
 
Los colaboradores que confían en su líder tienen tres veces más probabilidades de permanecer en la empresa a largo plazo.
 
Ya no se trabaja para una marca, sino para un líder
 
Uno de los hallazgos más relevantes expuestos durante la conferencia está relacionado con la permanencia laboral de las nuevas generaciones.
 
De acuerdo con los datos compartidos, alrededor de 2010 la permanencia promedio de muchos millennials en un empleo era de apenas un año y medio.
 
La razón principal para quedarse o abandonar una organización dejó de estar relacionada con el prestigio de la empresa y comenzó a depender de la relación con el jefe directo.
 
Hoy, los trabajadores jóvenes valoran aspectos como:
 
El reconocimiento constante.
 
La retroalimentación positiva.
 
El interés genuino por su desarrollo.
 
La confianza.
 
La cercanía con sus líderes.
 
En otras palabras, ya no se comprometen con el logotipo de una compañía, sino con las personas que los dirigen.
 
Durante la conferencia también se abordó el concepto de “dukkha”, entendido como la ansiedad o frustración que surge cuando el mundo no se comporta de la manera que esperamos.
 
En el ámbito organizacional, esta sensación aparece cuando líderes y colaboradores esperan que las nuevas generaciones trabajen exactamente igual que las anteriores.
 
Para Reynoso, el principal enemigo del liderazgo moderno es el ego, -la incapacidad de aceptar que las reglas del trabajo están cambiando.-
 
La evolución laboral no es únicamente tecnológica; es también cultural y generacional.
 
San Luis Potosí atraviesa una transición en la que conviven trabajadores formados bajo valores de estabilidad y permanencia con jóvenes que priorizan el propósito, el aprendizaje continuo, la flexibilidad y el bienestar personal.
 
Ante este panorama, el éxito de las organizaciones dependerá menos de imponer una sola forma de trabajar y más de construir puentes entre generaciones.
 
La convivencia de Baby Boomers, Generación X, Millennials y Generación Z no representa una crisis, sino una oportunidad para combinar experiencia, innovación, conocimiento y nuevas perspectivas en un mismo espacio de trabajo.
 
El desafío para las empresas ya no consiste en elegir entre generaciones, sino en aprender a liderarlas juntas.
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