plano informativo

Del arroz avinagrado al chile: así mexicanizó México el sushi

Este 18 de junio se celebra el Día Internacional del Sushi, una fecha que reconoce a uno de los platillos japoneses más populares del mundo; en México, sin embargo, el sushi no solo se adoptó: se reinventó con queso crema, camarón empanizado, carne asada, chile y mucha salsa.

El sushi nació mucho antes de convertirse en el rollo elegante que hoy conocemos. Sus primeras versiones surgieron como una forma de conservar pescado mediante arroz fermentado; con el paso del tiempo, Japón transformó esa técnica en una preparación basada en arroz avinagrado, algas, pescado, vegetales y otros ingredientes. De hecho, el sushi no se define únicamente por llevar pescado crudo, sino por el arroz sazonado con vinagre, que es su base principal.

Cada 18 de junio se conmemora el Día Internacional del Sushi, una celebración popularizada en 2009 por Chris DeMay, quien impulsó la fecha desde una comunidad digital dedicada a este platillo, con la intención de invitar a más personas a probarlo y celebrarlo alrededor del mundo.

Pero si Japón le dio identidad al sushi, México le dio carácter propio. Aquí dejó de ser solo una preparación delicada y minimalista para convertirse en un antojo abundante, picoso, cremoso y muchas veces crujiente. El mejor ejemplo está en el sushi estilo Sinaloa o sushi culichi, una versión que tomó fuerza en Culiacán y que cambió por completo la manera de entender este alimento.

En lugar de limitarse al pescado crudo, los cocineros mexicanos comenzaron a sumar ingredientes muy cercanos al paladar nacional: camarón empanizado, carne asada, pollo, tocino, aguacate, queso crema, queso manchego, chile serrano, salsa chipotle, tampico y aderezos dulces o picantes. En Sinaloa, esta adaptación se volvió tan popular que hoy es una categoría propia dentro de la comida mexicana contemporánea.

Uno de los rollos más representativos de esta revolución es el Mar y Tierra, que mezcla camarón con carne de res, aguacate y queso crema. En Culiacán, el chef Fausto René Quevedo Lugo es señalado como una de las figuras clave en la creación y popularización de esta versión, que convirtió al sushi en un platillo más cercano a la cultura del antojo mexicano.

La adaptación mexicana también cambió la experiencia: el sushi dejó de comerse únicamente en restaurantes japoneses y pasó a convivir con la comida callejera, los pedidos a domicilio, las reuniones familiares y las cenas informales. México lo hizo más grande, más cargado, más atrevido y, sobre todo, más local.

Así, el sushi en México ya no es solo una importación gastronómica. Es una muestra de cómo el país toma recetas del mundo y las traduce a su propio idioma: con picante, exceso, creatividad y una buena dosis de queso crema. En este Día Internacional del Sushi, la celebración también es para esa versión mexicana que quizá no sería tradicional en Japón, pero que conquistó a todo un país desde el primer bocado.

OTRAS NOTAS