El Departamento de Justicia de Estados Unidos pidió a una corte federal de Brooklyn mantener bajo reserva la identidad de los miembros del jurado en el caso contra Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara y uno de los narcotraficantes más buscados por ese país durante 40 años.
Además, la Fiscalía solicitó que el jurado sea puesto bajo "secuestro parcial" durante el juicio, es decir, que cada miembro sea trasladado hacia y desde la Corte por el Servicio de Alguaciles Federales (US Marshalls), y se les mantenga fuera del alcance de los medios de comunicación.
La petición al juez Frederic Block fue presentada este martes, previa a una audiencia celebrada hoy, en la cual se acordó que la siguiente comparecencia de Caro Quintero se llevará a cabo el 1 de octubre, fecha en la que el juez resolvería sobre el anonimato y secuestro del jurado.
"Caro Quintero ha demostrado la habilidad para usar recursos sustanciales, incluso estando recluido, en sus esfuerzos para subvertir la justicia. Mientras estaba preso en México, Caro siguió dirigiendo a su organización de narcotráfico por medio de intermediarios", afirmó la fiscalía.
Agregó que también cuenta con los recursos financieros para tratar de interferir o presionar al jurado.
"La amplia e intensa cobertura de prensa sobre este caso se incrementará conforme se acerque el juicio. La atención de los medios puede generar presión significativa hacia los jurados para llegar a un veredicto con base en consideraciones distintas de la evidencia presentada, por ejemplo, para evitar la notoriedad de que se les asocie con Caro Quintero, o para tratar de hacerse famosos", se lee en la petición.
Argumentos similares fueron utilizados para solicitar el secuestro de los jurados que declararon culpables, en la misma corte, a Joaquín El Chapo Guzmán Loera, ex líder del Cártel de Sinaloa, y al ex secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna.
Esos procesos, sin embargo, no los llevó el juez Block, sino su colega Brian Cogan. Mientras llega la audiencia de octubre, Caro mantiene la opción de declararse culpable para evitar el juicio.
La Fiscalía también pidió a la Corte designar a un Oficial de Seguridad para Información Clasificada (OSIC), figura rara vez utilizada en este tipo de procesos, para que garantice el manejo y revisión de ciertas evidencias cuya difusión puede afecar la seguridad nacional.
De 73 años, Caro Quintero está acusado de liderar una empresa criminal continua, múltiples cargos de narcotráfico y uso de armas, así como de ordenar en 1984 el asesinato en Guadalajara de Enrique Camarena, agente de la DEA.
Estuvo preso en México de 1985 a 2013, cuando fue liberado por un tribunal federal, y durante los siguientes nueve años estuvo prófugo con asistencia de Ismael Quintero Arrellanes, quien es su coacusado en el proceso en Brooklyn.
Caro fue recapturado en 2022, y fue expulsado por el Gobierno mexicano a Estados Unidos en febrero del año pasado, cuando aún litigaba contra su extradición.