Entre los principales problemas mencionó el desmantelamiento de organismos reguladores, la reforma judicial, el aumento de la informalidad, la caída en la inversión fija y la pérdida de productividad
Si México no realiza cambios estructurales relevantes para revertir el desmantelamiento institucional de organismos reguladores y la reforma al Poder Judicial, mantendrá la inercia de bajo crecimiento del PIB que inició en el sexenio pasado, el cual para 2026 y 2027 sería de apenas 1 por ciento, advirtió Jesús Anacarsis López, subdirector de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.
El analista enumeró una serie de factores que, dijo, están haciendo más crítica la posición del País, con un elevado riesgo de perder la calificación crediticia, ya que dos agencias calificadoras lo mantienen apenas un escalón por encima del grado especulativo, lo que ubica a México en su peor posición en calificaciones crediticias desde 2003.
Entre los principales problemas mencionó el desmantelamiento de organismos reguladores, la reforma judicial, el aumento de la informalidad, la caída en la inversión fija y la pérdida de productividad, durante su participación en la 65 Asamblea General Ordinaria del Comce (Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior) Noreste.
Además, resaltó una lenta consolidación fiscal, en la que alrededor de 70 por ciento de los ingresos tributarios se destinan al gasto en pensiones contributivas, pensiones del bienestar, apoyos a la producción y la inyección de recursos para una Pemex ineficiente.
También señaló el costo financiero de la deuda como un problema creciente, derivado del cambio de composición hacia una mayor proporción de deuda interna, la cual resulta más costosa que la externa.
"Hay una muy lenta consolidación fiscal. Realmente México tiene un problema en donde hubo un incremento muy fuerte del déficit hacia el cierre del sexenio pasado que había sido progresivo, tocó 5.8 por ciento del PIB, niveles no visto desde los 80's, eso implica un crecimiento de la deuda por encima del crecimiento del PIB".
Para revertir la tendencia de bajo crecimiento y alcanzar al menos un crecimiento de 2 por ciento, similar al observado en administraciones previas, el analista planteó una serie de acciones que debería implementar el Gobierno Federal.
Entre ellas, destacó la necesidad de reducir la rigidez del gasto público asociada a programas sociales y pensiones no contributivas.
También propuso disminuir el costo financiero de la deuda mediante un aumento de la deuda externa como proporción del total, revertir el desmantelamiento de organismos autónomos y la reforma judicial, así como replantear el enfoque de soberanía energética.
Finalmente, sugirió reestructurar a Pemex mediante la venta de activos no productivos y permitir el regreso de esquemas de asociaciones público-privadas.