En los últimos meses, la Delegación La Pila ha sido señalada por la operación de tiraderos clandestinos. Plano Informativo documentó en junio de 2026 un “basurero oculto de la Zona Industrial” en El Terrero, que opera desde hace dos años con residuos industriales, llantas y quemas nocturnas.
Vecinos denunciaron que la actividad se intensificó recientemente y que entre los materiales se hallaron referencias a empresas como BMW, Tesla y Continental, aunque la responsabilidad apuntaría a terceros contratados para disponer los desechos.
Presión empresarial y legislativa
El tema escaló al sector empresarial y legislativo: Coparmex pidió a la Segam privilegiar el diálogo con empresas antes que las sanciones, mientras el Congreso prepara un exhorto al Ayuntamiento para frenar lo que califican como un “grave foco de contaminación”.
Cifras oficiales: 65 puntos detectados en la capital
Las autoridades reconocen que solo se ha intervenido el 16.9% de los 65 puntos de basureros clandestinos detectados en la capital en los últimos tres años. Incluso hubo una detención en flagrancia en El Jaralito por tirar residuos peligrosos en terrenos ejidales.
La presencia de estos basureros representa una amenaza directa para quienes viven cerca de ellos. Especialistas en materia ambiental advierten que la acumulación de residuos puede generar contaminación del aire por la emisión de gases y malos olores, proliferación de fauna nociva como ratas e insectos, además de afectar la calidad del suelo y de los mantos freáticos mediante la filtración de sustancias contaminantes.
Nuevo tiradero detectado detrás del penal de La Pila
Mientras se intervienen algunos puntos detectados, nuevos focos de contaminación continúan apareciendo. Uno de ellos se encuentra en las inmediaciones de la parte posterior del Centro Estatal de Reinserción Social de La Pila, donde fueron observados contenedores que almacenan líquidos de características tóxicas.
La situación resulta particularmente preocupante porque este tipo de contaminantes puede infiltrarse en el subsuelo y alterar las propiedades naturales de la tierra. En una zona como La Pila, con actividades agrícolas y asentamientos humanos cercanos, la contaminación del suelo puede extenderse durante años y afectar tanto la vegetación como posibles fuentes de agua subterránea.
Programa Ecología Táctica: ¿Cómo opera el Ayuntamiento?
Ante este panorama, el director de Gestión Ecológica y Manejo de Residuos destacó que el Ayuntamiento mantiene una estrategia permanente para combatir estas prácticas. "Nosotros hemos intervenido en varios espacios de La Pila. En el tema de los tiraderos clandestinos, desde hace mucho tiempo tenemos un programa que es Ecología Táctica, que busca la remediación de estos espacios”, comentó.
El funcionario explicó que localizar estos sitios no siempre resulta sencillo, debido a que muchos se encuentran en zonas alejadas o de difícil acceso. No obstante, destacó la colaboración de la ciudadanía para reportar este tipo de problemáticas ambientales. “Tiene una complejidad técnica por los espacios y por la ubicación de los lugares, pero los ciudadanos están muy atentos y saben que la autoridad municipal puede atender estos espacios. Para que pueda entrar dentro del programa de Ecología Táctica tiene que rebasar las 500 toneladas de residuos. Los más importantes llegan a mil 200 toneladas”, señaló.
Capacitación a 60 empresas de la Zona Industrial
Como parte de las acciones preventivas, la Dirección de Gestión Ecológica y Manejo de Residuos también ha fortalecido la capacitación dirigida al sector empresarial. Actualmente, en coordinación con la UUZI, se ha trabajado con alrededor de 60 empresas de la Zona Industrial para que conozcan los procedimientos adecuados para el manejo, traslado y disposición final de sus residuos, con el objetivo de evitar que estos terminen en tiraderos clandestinos y generen nuevos impactos ambientales.
La magnitud de estos tiraderos refleja el desafío que enfrentan las autoridades para contener la contaminación ambiental en la periferia de la capital potosina. Además de los costos de limpieza y recuperación, estos sitios representan una amenaza permanente para la salud pública y para los recursos naturales de la región.