Socorro Gil Guzmán, madre buscadora, informó que la Fiscalía General del Estado (FGE) le confirmó que los restos de su hijo Jonathan Romero Gil, que sufrió desaparición forzada por policías municipales en el 2018 en Acapulco, desde el 2022 permanecían en instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) de este puerto.
En conferencia de prensa que ofreció este martes, Socorro Gil, quien sumaba un total de ocho años buscando a su hijo, afirmó que el Fiscal, Zipagná Jesús Torres Ojeda, le dijo por teléfono que los restos de un hombre, que llevaba 4 años en posesión del Semefo, pertenecen a Jonathan.
"Me dijo (el Fiscal) que un 99.9 por ciento de esos restos son de compatibilidad con ella, y que no se puede llegar a un 100 por ciento porque no existe un estudio por parte del padre", expresó.
Consideró que la notificación que le hizo el Fiscal fue "inapropiada y de revictimización".
Socorro Gil rechazó el dictamen de la FGE y anunció que acudirá a la Fiscalía General de la República (FGR) y a una empresa privada de estudios genéticos para que realicen otras confrontas genéticas.
Gil Guzmán, quien encabeza el colectivo Memoria, Verdad y Justicia, informó que, según la FGE, su hijo habría sido localizado muerto en la colonia Panorámica, en la zona suburbana de Acapulco.
En esa demarcación, Jonathan y su amigo Carlos Ignacio López fueron llevados el 5 de diciembre de 2018, luego de que un grupo de policías municipales los privaron de su libertad en la avenida Costera Miguel Alemán a la altura de la playa Tlacopanocha, en Acapulco.
El 6 de diciembre, Carlos Ignacio López, fue hallado asesinado a balazos.
Socorro Gil recordó que, en 2024, encabezó una búsqueda en el Semefo de Acapulco y se localizó un cráneo que tenía una característica de cicatriz en la frente, y que era parecida a la de su hijo.
Indicó que, a pesar de que la FGE ya le notificó que esos restos humanos pertenecen a su hijo, no los va a recibir hasta que tenga otros estudios genéticos que comprueben su identidad.
Indicó que en caso de que esos restos humanos pertenezcan a su hijo, ella no dejará la lucha y seguirá participando en las búsquedas de otros desaparecidos en Guerrero y en el resto del País.
En el 2025, el Comité para la Desaparición Forzada de la ONU, informó que en el caso de Jonathan Romero Gil, el Estado Mexicano no realizó las investigaciones y pidió "medidas urgentes" para que se realizaran las búsquedas para localizarlo.
En el informe del Comité se menciona que la FGE no ha mandado a declarar a los 9 policías municipales que el 5 de diciembre de 2018 fueron los responsables de la desaparición forzada de Jonathan y su amigo Carlos.