plano informativo

El riesgo de un T-MEC fragmentado

Opinión

Como lo mencionamos anteriormente en esta columna, la revisión del T-MEC entró en una fase distinta y ya no se trata únicamente de saber si el tratado se mantiene, sino de entender bajo qué forma seguirá funcionando América del Norte en los próximos años.

Esta semana, desde Washington se volvió a poner sobre la mesa la posibilidad de no renovar el acuerdo. México, por su parte, respondió defendiendo su continuidad por 16 años más, mientras que Canadáhabló de posibles entendimientos bilaterales alrededor del marco trilateral. Así se configura el escenario de cara a la siguiente ronda de revisión entre México y Estados Unidos que se realizará en Washington, con temas como agricultura, condiciones de competencia y sectores sensibles.

La pregunta de fondoes si vamos hacia una región más ordenada o hacia un T-MEC lleno de excepciones, presiones y acuerdos paralelos.Cualquiera que sea la respuesta, el resultado se sentirá en una planta, en una pyme proveedora, en el transporte de mercancías o en el empleo de una familia potosina.

Cierto es que el T-MEC ha sido una base de certidumbre, pero el mundo que lo rodea ya cambió. Estados Unidos quiere recuperar industria, Canadá busca proteger sus sectores y México necesita defender su lugar en la región sin aceptar que la integración se reduzca a una negociación de presiones.

Mantener el tratado es indispensable, pero ello no es suficiente. A América del Norte le urgen reglas fijas, visión de largo plazo y una agenda que reconozca que los tres países producen mejor cuando se complementan. Si cada socio juega solo, la región pierde fuerza frente a Asia y frente a otras zonas económicas que ya están invirtiendo en tecnología, energía, talento y cadenas más seguras.

San Luis Potosí debe prepararse para ese nuevo tablero y, en la reflexión, necesitamos tener claro qué sectores están más expuestos, qué empresas pueden integrarse mejor como proveedoras, qué habilidades laborales demandará la industria y qué infraestructura requiere el estado para aprovechar las oportunidades que sí llegarán.

El mejor resultado para México será un tratado que conserve su piso trilateral, que evite rupturas innecesarias y que permita construir acuerdos específicos sin fragmentar a la región.

América del Norte no necesita tres países jugando por separado, pues nuestra fuerza está en las sinergias económicasdesarrolladas por más de tres décadas. Necesitamos reglas que nos permitan competir juntos, producir con mayor valor y lograr que la integración se traduzca en bienestar para estados como San Luis Potosí.

OTRAS NOTAS