San Luis Potosí, SLP.- Las intensas lluvias que han acompañado las últimas semanas en San Luis Potosí no sólo han cambiado el panorama climático de la entidad, sino que también han significado un alivio para el Heroico Cuerpo de Bomberos Metropolitanos, que ha registrado una importante reducción en el número de servicios atendidos durante junio.
Luego de varios meses marcados por incendios de pastizales, terrenos baldíos y áreas forestales, las precipitaciones han contribuido a frenar este tipo de siniestros, permitiendo que los elementos de emergencia enfrenten una carga operativa menor en comparación con la temporada de estiaje.
El comandante de la corporación, Adolfo Benavente Duque, informó que durante junio se prevé cerrar con entre 250 y 300 servicios atendidos, una cifra considerablemente menor a la registrada en mayo.
“Estimamos que junio concluirá con entre 250 y 300 servicios, lo que representa una disminución de alrededor del 40 por ciento respecto al mes anterior”, señaló.
El jefe de los bomberos explicó que la humedad acumulada en el suelo y la vegetación ha reducido de manera significativa la aparición de incendios al aire libre, que tradicionalmente ocupan una parte importante de los reportes durante los meses más secos del año.
Actualmente, las emergencias que concentran la atención de la corporación son los incendios en viviendas, los siniestros de vehículos y las fugas de gas, incidentes que continúan presentándose de manera constante en la zona metropolitana.
“Las lluvias han ayudado a contener los incendios de pastizales, lotes baldíos y áreas forestales, que son los que normalmente incrementan nuestra actividad durante la temporada seca”, explicó Benavente.
El fenómeno no se limita a la capital potosina. De acuerdo con el comandante, la disminución de intervenciones también se ha reflejado en otras corporaciones de bomberos del estado, que reportan menos llamados de auxilio en comparación con semanas anteriores.
Asimismo, destacó que hasta ahora no se han presentado situaciones extraordinarias que alteren el comportamiento habitual de las emergencias, por lo que la temporada se mantiene dentro de parámetros considerados normales.
Aunque las lluvias han otorgado una pausa en la atención de incendios de vegetación, los cuerpos de emergencia permanecen atentos a cualquier eventualidad propia de la temporada, especialmente aquellas relacionadas con instalaciones de gas, cortocircuitos e incidentes domésticos que continúan siendo una constante en los reportes diarios.