San Luis Potosí, SLP.- Ante la persistente crisis por el desabasto que afecta a miles de familias potosinas, el diputado local y presidente de la Comisión de Vigilancia de la Función de Fiscalización del Congreso del Estado, Fernando Gámez Macías, fijó una postura enérgica en contra de la empresa concesionaria Aquos, operadora del acueducto El Realito, exigiendo el cese inmediato de los abusos corporativos y demandando una postura de firmeza institucional en defensa del derecho humano al agua.
Gámez Macías lamentó que las fallas de la empresa sigan siendo el obstáculo principal para el bienestar en los hogares de la zona metropolitana, transformando un servicio vital en un negocio de promesas rotas.
"Cada colapso de Aquos no es una fría estadística de litigios, es el rostro de miles de familias del sur y oriente de la ciudad, de jefas de hogar y adultos mayores que padecen diariamente la falta de agua en sus llaves por culpa de la inoperancia de un consorcio privado que ha demostrado una incapacidad estructural".
El legislador enfatizó en señalar que la soberanía y la institucionalidad de San Luis Potosí deben blindarse frente a los abusos privados; sin embargo, aclaró que la verdadera defensa institucional se demuestra con acciones legales contundentes y no con pasividad mediática; en ese sentido, hizo un llamado directo y formal al Presidente de la Junta de Gobierno de Interapas, el alcalde capitalino Enrique Galindo Ceballos, recordándole sus facultades y obligaciones con la ciudadanía.
"Hay que hablar con la verdad legal y técnica, Aquos es un proveedor directo de Interapas. Por lo tanto, la responsabilidad jurídica, administrativa y moral de iniciar y ejecutar de una vez por todas la rescisión definitiva de este contrato leonino recae enteramente en el alcalde Enrique Galindo, en su calidad de presidente de la Junta de Gobierno del organismo", aclaró.
Finalmente, Gámez Macías aseguró que desde la Comisión de Vigilancia se mantendrá una fiscalización implacable sobre el uso de los recursos públicos en materia hídrica, pero, sobre todo, una defensa inquebrantable de los sectores más vulnerables de la población que sufren el desabasto. "Ya basta de prórrogas que solo alargan el sufrimiento de las familias. Exigimos al Interapas que asuma su papel, rompa con el proveedor que falló y ponga orden en beneficio de la gente".