San Luis Potosí, SLP.- Lo que hace apenas algunos años era considerado un medio de transporte alternativo, hoy se ha convertido en una herramienta indispensable para miles de familias potosinas. La motocicleta dejó de ser un vehículo de recreación o de uso individual para transformarse en el transporte cotidiano de padres, madres e hijos que buscan una opción económica ante el aumento en los costos de movilidad.
Sin embargo, este cambio de hábitos está dejando una factura cada vez más alta en materia de seguridad vial.
De acuerdo con datos proporcionados por el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de la capital, Juan Antonio Villa Gutiérrez, actualmente se registran entre cuatro y cinco accidentes de motocicleta por semana en la ciudad. Si se toma como referencia el promedio más alto, la cifra alcanza alrededor de 20 percances al mes y hasta 260 al año, números que reflejan la dimensión de un problema que crece al mismo ritmo que la presencia de motocicletas en las calles.
El reciente accidente ocurrido en el desnivel de Sierra Leona, donde un motociclista perdió la vida tras impactarse de frente contra una camioneta, volvió a poner sobre la mesa una realidad que se ha vuelto cotidiana, las motocicletas aparecen cada vez con mayor frecuencia en los reportes de siniestros viales.
“Traemos ya una mayor cantidad de motocicletas. La motocicleta se ha vuelto, ya se los he platicado a ustedes, ya el vehículo familiar”, señaló Villa Gutiérrez.
La explicación parece sencilla. Mientras adquirir un automóvil representa una inversión que para muchas familias es inalcanzable, una motocicleta puede conseguirse por una fracción de ese costo. El problema es que la facilidad para comprarlas no siempre va acompañada de preparación para conducirlas.
“¿Qué pasa ahorita? La realidad es que mucha gente con 14, 15 mil pesos va, adquiere una motocicleta en una tienda comercial, se la entregan, se sube y Dios lo bendiga”, expresó el funcionario.
La consecuencia es visible en las calles, conductores sin experiencia, escaso uso de equipo de protección, familias completas viajando en una sola unidad y una cultura vial insuficiente para enfrentar los riesgos que implica circular en una ciudad con un parque vehicular en constante crecimiento.
Ante este panorama, el reto para las autoridades va más allá de impartir cursos o realizar campañas de concientización. La creciente participación de motocicletas en accidentes evidencia la necesidad de fortalecer la regulación, exigir capacitación y reforzar la supervisión para evitar que este medio de transporte continúe encabezando las estadísticas de siniestralidad.
“Nosotros lo que estamos haciendo es generar conciencia, inclusive estamos por abrir un nuevo curso totalmente gratuito para motociclistas”, adelantó Villa.
La motocicleta llegó para quedarse como una solución económica de movilidad. El desafío ahora es evitar que también siga consolidándose como uno de los principales factores detrás de los accidentes que cada semana se registran en las calles de San Luis Potosí.