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¿Negociación por debajo de la mesa?

Imágenes desde el Zócalo.

La reciente visita de Markwayne Mullin, Secretario de Homeland Security, a Palacio Nacional ha derivado en varios hechos que vale la pena hilvanar. Extraoficialmente, algunos medios publicaron que el funcionario, habría entregado a Claudia Sheinbaum, información relacionada con otros personajes morenistas que podrían ser parte de investigaciones. Después de dicha reunión, súbitamente renunció Andrés “Andy” López Beltrán al cargo de Secretario de Organización del partido oficial. Posteriormente, el diario “Los Angeles Times” publicó un reportaje en el que se señala que el gobernador por Sonora, Alfonso Durazo y el de Tamaulipas, Américo Villareal, son investigados por presuntos vínculos con el crimen organizado. La estrategia contra los “narcopolíticos” continúa.
 
En este contexto, se presentaron tres eventos que, sin duda alguna, enmarcan uno de los momentos más críticos para la relación bilateral con Estados Unidos, pero más aún, para la relación entre el tabasqueño y la hoy presidenta. Por un lado, el discurso del domingo 31 de mayo frente al monumento de la Revolución, sirvió para que Sheinbaum asumiera una posición confrontativa contra “la ultraderecha” estadounidense. Por otro, la carta de cinco cuartillas escrita por López Obrador, en la cual hace una dura crítica a Donald Trump y sus políticas “injerencistas”. Como bisagra entre ambos comunicados, la foto de “Andy” con su papá allá en Palenque. 
 
Vayamos por partes. La arenga de la mandataria tuvo frases categóricas como “México no es piñata de nadie”. Denunció como un hecho sin precedentes que el Departamento de Justicia solicitara con carácter urgente la extradición de Rocha Moya y otros nueve ciudadanos mexicanos. Cuestionó si estas acciones responden a un interés real por combatir al crimen o si más bien, la verdadera intención es utilizar a México, tanto para la elección de noviembre próximo en Estados Unidos, como para la intermedia del 2027 en México. Cierra filas con Morena.
 
En el texto escrito por AMLO, se hace una denuncia al intervencionismo y acusa a agencias como la DEA de aplicar estrategias para debilitar a Morena y fortalecer a la oposición mexicana de derecha. También advierte sobre el peligro de catalogar a los grupos criminales como “narcoterroristas” y señala que es solo un pretexto para justificar acciones extraterritoriales o afectar la soberanía nacional.  A diferencia de Claudia, quien deslindó de estos hechos a Donald Trump, López Obrador hace una crítica directa al estadounidense y lo insta a deponer la política de hostilidad y pide “que regrese el otro Trump”.
 
Ante este escenario, ¿porqué resulta tan relevante la foto del padre y el hijo? 
 
“Andy” López Beltán, ha sido duramente señalado en diversas investigaciones periodísticas, por asuntos que van desde el tráfico de influencias y corrupción, hasta por enriquecimiento ilícito. Sin embargo, sus vínculos con actores políticos sujetos, como el gobernador de Sinaloa y sus hijos o con las redes dedicadas al contrabando y tráfico ilegal de combustibles (“huachicol” fiscal), lo convierten en uno de los eslabones mas relevantes en la trama de combate a los cárteles criminales, hoy señalados como terroristas por parte del gobierno de Trump.
 
Si bien, la carta transpira cierta dosis de angustia, parecería que la foto intenta decirnos. “Aquí estoy para proteger a mi vástago. ¿Para quién es el mensaje? ¿Se siente presionado y no del todo respaldado por la Presidenta? 
 
Vendrán por los delincuentes y en su caso, por los políticos mexicanos asociados con ellos, no solo porque los vecinos del norte, los ven como una amenaza a su seguridad nacional, sino porque les resulta rentable política y electoralmente. Claudia esta consiente de esto. Tal vez por eso cierra filas con AMLO en público. Por eso endurece su posición en torno a la soberanía. No obstante, cabe preguntarse: ¿Será que, por debajo de la mesa, la presidenta juega otras cartas de la mano con Trump? ¿Aprovechará la buena relación de Roberto Velasco con Christofer Landau?
 
Claudia quitó a Adán de la coordinación del Senado, a Luisa María y a “Andy” del partido, quitó al titular de aduanas, desde donde se consolidó la trama “huachicolera”. Poco a poco ha sacado a los “amlistas” de la jugada. Probablemente la relación no sea tan buena como quieren hacernos creer. Tal vez por eso, AMLO manda esa señal, “aguas y tocan a mi cachorro”. ¿Veremos a AMLO nuevamente en la plaza pública? ¿Quién se quedará con Morena? Parecería que el mensaje de la foto es para Claudia. Pronto veremos el desenlace.
 
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