La industria automotriz china suma un nuevo protagonista. Seres Group anunció la creación de Saidou Technology, una nueva marca de vehículos eléctricos desarrollada en colaboración con Volcano Engine, la división de computación en la nube e inteligencia artificial de ByteDance, empresa matriz de TikTok. La nueva firma sustituirá a Landian.
Aunque todavía no existen imágenes oficiales del primer modelo, la información disponible apunta a que Saidou debutará con un crossover de diseño moderno, una carrocería que actualmente concentra gran parte de la demanda mundial. Este vehículo tal y como dicta la norma actual se tratará de un crossover.
El enfoque principal estará en el interior y en la interacción entre los ocupantes y el vehículo. Gracias a la participación de Volcano Engine, Saidou integrará sistemas avanzados de inteligencia artificial orientados a mejorar la experiencia digital a bordo. La plataforma aprovechará las capacidades de procesamiento de datos y modelos de lenguaje de la compañía para ofrecer funciones de asistencia e interacción más sofisticadas, especialmente dirigidas a usuarios jóvenes.
En materia de equipamiento, la nueva marca apostará por una fuerte integración de servicios digitales basados en la nube. Sin embargo, sus responsables han aclarado que no planean desarrollar tecnologías de conducción autónoma propias. En lugar de ello, el proyecto se enfocará en la infraestructura tecnológica, el procesamiento de datos y las funciones inteligentes del habitáculo.
Por ahora no se han revelado detalles sobre seguridad, dimensiones o capacidad interior, pero sí se conoce que el primer modelo estará disponible con dos configuraciones mecánicas. La primera será completamente eléctrica, mientras que la segunda recurrirá a una tecnología de rango extendido. La producción se realizará en la planta Phoenix de Seres, que actualmente se encuentra en proceso de actualización para recibir esta nueva línea de productos.
La creación de Saidou forma parte de una profunda reestructuración corporativa que incluyó una inversión de 6,670 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente 18,700 millones de pesos mexicanos. Entre los inversionistas destacan CATL, uno de los mayores fabricantes de baterías del mundo, así como fondos respaldados por el gobierno de Chongqing.