El abandono escolar continúa marcando a miles de jóvenes en San Luis Potosí. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) a través de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), durante el primer trimestre de 2026 más del 80% de la población de entre 20 y 29 años en la entidad ya no acude a la escuela, mientras que en el grupo de 15 a 19 años la proporción de quienes dejaron de estudiar alcanzó cerca del 37%.
Radiografía del abandono por grupo de edad
Los datos del organismo señalan que, en el rango de 15 a 19 años, la población encuestada en San Luis Potosí fue de 250,406 personas. De ellas, 158 mil 308 sí asisten a la escuela, mientras que 92 mil 098 ya no estudian. Esto representa que aproximadamente el 36.7% de los jóvenes de ese grupo de edad se encontraba fuera del sistema educativo.
La situación se vuelve todavía más crítica entre quienes tienen de 20 a 29 años. Según la ENOE, en este segmento se contabilizaron 429,026 personas, de las cuales únicamente 82,647 siguen estudiando, mientras que 346,096 ya no acuden a clases y 283 casos quedaron sin especificar. En términos porcentuales, esto significa que alrededor del 80.6% de los jóvenes potosinos de entre 20 y 29 años ya no se encontraba dentro de alguna institución educativa.
UASLP: deserción a la baja, pero con focos rojos en el primer año
En contraste con el panorama estatal, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) reportó una reducción sostenida del abandono escolar en licenciaturas durante los últimos 5 años, con una tasa acumulada promedio de 20%. Sin embargo, el problema persiste en el arranque de las carreras. En promedio, 1.5 de cada 10 estudiantes abandonan durante el primer año, lo que representa el 15% de deserción inicial. Al concluir cada generación, el abandono total alcanza en promedio 24.5%.
En 2024, la UASLP registró mil 345 bajas de licenciatura, cifra menor a las mil 422 de 2023. En el ciclo 2023-2024, a pocos días de concluir clases, se reportaron mil 168 bajas, equivalentes al 3.89% de los cerca de 30 mil alumnos inscritos. Las carreras con mayor abandono en la UASLP durante el periodo 2020-2024 son Matemáticas Aplicadas de la Facultad de Ciencias, con 58% de deserción; Conservación y restauración de bienes culturales de la Facultad del Hábitat, con 49%; Gestión de información de la Facultad de Ciencias de la Información, con 48%; Ingeniería electrónica de la Facultad de Ciencias, con 45%; y Diseño gráfico de la Facultad del Hábitat, con 44%.
La titular de Servicios Escolares de la UASLP, Claudia González Acevedo, señaló que las ingenierías registran una de las mayores tasas de deserción por la dificultad en matemáticas. Cada año ingresan cerca de mil 100 aspirantes a estas carreras y aproximadamente 1% abandona, con la mayor parte de las bajas en primer año. Otro dato relevante es que, en los últimos 4 años, el 60% de las bajas corresponden a hombres y el 40% a mujeres.
¿Por qué dejan las aulas?
Especialistas en educación y empleo han advertido que existen distintos factores que influyen en el abandono escolar, particularmente conforme aumenta la edad de los estudiantes. Entre las principales causas destacan la necesidad de incorporarse al mercado laboral, problemas económicos familiares, falta de acceso a oportunidades educativas, embarazos a temprana edad, así como la deserción derivada de problemas emocionales o familiares.
En muchos casos, jóvenes optan por trabajar antes de concluir estudios profesionales o técnicos debido a la presión económica en los hogares. En la UASLP, González Acevedo, indicó que los principales motivos son los relacionados con el trabajo o por motivos económicos. El rector Alejandro Zermeño Guerra añadió que en la zona Huasteca y Altiplano es donde se ha detectado el mayor índice de abandono escolar, en parte por el costo del transporte para alumnos de comunidades rurales.
Además, sectores empresariales han señalado en diversas ocasiones que existe una creciente demanda de mano de obra en áreas industriales y operativas, situación que también provoca que algunos estudiantes abandonen las aulas para integrarse a empleos formales. La pandemia también impactó. Durante el ciclo escolar afectado por Covid-19, la deserción en la UASLP subió de 8% histórico a 12%.
Las consecuencias del abandono escolar
Especialistas han advertido que dejar la escuela puede impactar directamente en las oportunidades laborales, niveles salariales y calidad de vida de las personas. Diversos análisis nacionales han señalado que quienes no concluyen estudios medios superiores o universitarios suelen enfrentar mayores niveles de precariedad laboral, menor acceso a empleos especializados y mayores dificultades para mejorar sus ingresos. Asimismo, el abandono escolar también puede influir en fenómenos como informalidad laboral, vulnerabilidad económica y menor movilidad social. En México, 28% de los estudiantes universitarios no logra completar sus estudios, según datos de la OCDE de 2018.
Panorama en otras universidades de la entidad
A nivel estatal, el abandono en nivel medio superior fue de 10.8% en 2023-2024 y 10.1% en 2025-2026, el más alto del sistema educativo estatal. En el ciclo 2024-2025, cerca de 994 mil estudiantes dejaron las aulas en México, con mayor intensidad en media superior. Para la Benemérita y Centenaria Escuela Normal del Estado, estudios tras la pandemia alertaron que la continuidad educativa enfrentó un considerable aumento en la desvinculación, aunque no se publicaron tasas específicas recientes.
En un estado como San Luis Potosí, donde sectores industriales y de servicios continúan creciendo, especialistas han insistido en la importancia de fortalecer estrategias que permitan mantener a más jóvenes dentro del sistema educativo y ampliar el acceso a preparación técnica y profesional.
Para evitar la deserción en el nivel superior, la UASLP destaca la importancia de la orientación vocacional en preparatorias, pues actualmente los jóvenes eligen entre 108 opciones de carrera. La institución también aplica políticas de acompañamiento y apoyo estudiantil que han ayudado a reducir las bajas en los últimos años.