columnas

Periodismo en desconexión

Opinión.

El respeto a la libertad de expresarse libremente, comienza en la formación democrática que vaya adquiriendo un pueblo. Escuchar las necesidades de una comunidad, eso es democracia, sin embargo, no basta solo eso, si no quienes ejercen el poder público, realicen acciones que cubran esas carencias básicas. Una de tantas formas de ejercer la democracia, es el derecho a la libre expresión, la crítica y porque no, la protesta social. Ser libres de manifestar nuestro pensamiento, es la libertad plena, podremos tener dificultades físicas y no hablar, pero eso no impedirá expresar aquello que molesta. 
 
Jamás una democracia florece si el empeño gubernamental se ciñe, a minar las ideas que brotan de la gente, la crítica de los gobiernos y sus instituciones.   
 
La sociedad actual, sus logros científicos y tecnológicos, nos ha puesto en la singularidad oportuna, como una fortuna de oro, que las palabras puedan ser difundidas y escuchadas por todo el mundo. Solo basta un teléfono o un computador, para externar los sentimientos, los enojos, las alegrías, las banalidades de la vida, pero también convertirnos en investigadores, procesadores de información, comunicadores natos y eso tal vez convierta a una persona en periodista empírico.
 
Reportero, redactor, informador, articulista, corresponsal, comentarista, periodiquero, ¿en dónde cabemos? Hoy todo lo oportuno se convierte en información, acompañada por la novedosa Inteligencia Artificial. 
 
Por muchas razones el periodismo profesional, se encuentra en una encrucijada que es difícil de resolver, es el cómo sobrevivir a la nube del ciberespacio, si está contaminada por mensajes, graficas, pornografía, posturas de ideologías radicales, y subrayo “la red”, porque el público de hoy, ha vuelto a las épocas de las primeras narraciones e historias, que se pasaban de boca en boca, donde muy pocos leían o escribían, como entonces, los grandes poemas como la Ilíada y la Odisea de Homero, cada quien las narraba o las entendía como mejor les acomodaba, el teléfono descompuesto para ser precisos. 
 
“Hasta donde la prensa es libre para criticar, igual solo es empleada para adular” Chesterton 
“Las sociedades modernas han conferido a todos la protestad de ser periodistas, y a los (profesionales) que lo son, el tremendo encargo de mostrar a las gentes el camino de la verdad” Donoso Cortés   
 
Donde comienza la vida pública, se termina la privacidad. El político está sujeto al escudriño, los señalamientos, la crítica, incluso la sátira, pero ellos, los mismos gobernantes han impuesto leyes que los protege, siempre procurando, bajo la premisa de la libertad de expresión, defender, según ellos, a quienes ejercen el periodismo, es decir escriben leyes, para salvaguardar al comunicador, poniéndole obstáculos para no ejercer la profesión de manera adecuada y segura. 
 
Hoy en el escrutinio nacional e internacional, se ha puesto bajo la lupa la famosa ley Serrano, aprobada en San Luis Potosí, aquella que en noviembre del año pasado fue votada por 18 legisladores del partido Verde y Morena; “salvaguarda de la dignidad”, “regula” el uso de Inteligencia Artificial para contenidos informativos en redes, por supuesto, no solo para los portales de comunicación, de periodistas profesionales o no. 
 
 Una ley ambigua, redactada bajo el principio de represión, antes que regulatoria, donde deja al criterio del juzgador la pena aplicable, según su visión y entendimiento sobre la Inteligencia Artificial. 
 
Es claro que se pretende realizar una “desconexión” periodística en tiempos electorales, ya que se puede aplicar prisión de 3 a 6 años, si la falta es fuera de procesos electorales y aumenta 50% más si es en periodo electoral. 
 
“Uso indebido de Inteligencia Artificial, que cause alarma social” es la justificación de la ley. Ejemplificando, si una persona realiza una imagen o video, satirizando algún funcionario en estado inconveniente, haciendo escandalo en la vía pública, con alguna arma en la mano, y es un hecho que si sucedió, plenamente verificado, ¿Se estará atentando contra su integridad?, ¿se comete un delito, si se narra los hechos de manera diferente? 
 
Estamos ante una ley mordaza; ahora se pretende ampliar la ley Serrano, para sancionar personas que den opiniones sobre el actuar gubernamental, aquellas que realicen o tenga un portal de noticias personal, tengan que registrarse ante la autoridad (violando la privacidad), que tenga domicilio y lugar donde se le pueda localizar, además que el funcionario tenga derecho de réplica, aun cuando las evidencias sean puntuales y verídicas.
 
En tiempos electorales todo puede suceder, pero nadie tiene derecho a callar las voces de miles, de cientos de cibernautas; igual si hay que aceptar que algunos carecen de razón y se convierten en replicantes de lo que oyen, sin verificar a consciencia si es verdad o mentira, aquello que comunican. 
 
Para infortunio de los usuarios de las redes sociales, la palabra se vende, quien más paga tiene mayores colaboradores cibernautas, tal vez, en San Luis Potosí se dio esa coyuntura, el partido en poder, el PVEM lleva la delantera. Bien, el diputado quien presenta estas reformas de apellido Serrano, asume que sería bueno silenciar las voces de creadores de contenido digital, afines al alcalde de la capital potosina, quien, sin negarlo, también cuenta con un ejército de ellos, que estos a su vez, se confrontan con los portales afines al gobernador del estado. Pero ¡¿quién tiene la mayoría en el congreso?! es el gobernador, no el edil capitalino.    
 
En algún momento de este mundo cambiante, se dio la oportunidad ganada de ejercer con libertad el derecho de disentir de aquello que oprime y lastima, es una lucha constante por lograr la voz, las ideas, por expresar el mismo corazón, es un logro de la humanidad, con todos sus defectos, tener una herramienta como la red, a pesar de la censura impuesta por el imperio, que obliga a las plataformas a buscar culpables, por tanta atrocidad.  
 
La libertad no se negocia, ni se vende, el periodismo es un todo, un camino, una periodicidad al informar, pero el empírico de millones de seres, ellos también ven el camino de libertad, sin ser sancionados por lo que se dice.
Nos saludamos pronto.
Oscar Esquivel  
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