Pese al ruido por aranceles y la renegociación del T-MEC, la venta de vehículos ligeros alcanzó su mejor mayo desde que hay registro.
Ni los aranceles, ni la incertidumbre por la renegociación del T-MEC, ni el llamado a la cautela económica frenaron al consumidor mexicano. Durante mayo de 2026 se vendieron en México 127 mil 100 vehículos ligeros nuevos, la cifra más alta para un mes de mayo desde que inició el registro en 2005.
De acuerdo con datos del Inegi, entre enero y mayo de este año se comercializaron 627 mil 609 unidades, lo que representa un crecimiento de 4.9 por ciento frente al mismo periodo de 2025, cuando se colocaron 598 mil 519 autos. Con ello, el mercado automotriz acumuló tres meses consecutivos al alza.
El dato llama la atención porque llega en medio de un ambiente económico marcado por posibles ajustes comerciales, presión inflacionaria y cautela en otros sectores. Sin embargo, la compra de autos nuevos muestra que una parte importante de los hogares mexicanos sigue dispuesta a comprometer ingresos futuros para estrenar vehículo.
La clave está en el financiamiento. Según la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores, el crédito automotriz alcanzó una participación superior al 75 por ciento en las compras al menudeo de vehículos ligeros nuevos al cierre de abril de 2026; es decir, prácticamente tres de cada cuatro autos nuevos se adquieren mediante algún esquema de financiamiento.
Aunque la cifra refleja dinamismo y confianza de los consumidores, también enciende una alerta: comprar a crédito exige revisar tasas, plazos, seguros, comisiones y capacidad real de pago. En un escenario de incertidumbre económica, firmar por un auto puede ser una decisión conveniente solo si no compromete otros gastos esenciales.
De mantenerse el ritmo actual, el mercado mexicano podría cerrar 2026 cerca de 1.7 millones de unidades vendidas, una cifra que confirmaría la fuerza del sector automotriz y el papel del crédito como motor principal de las ventas.