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BYD promete pagar daños si falla su manejo inteligente

La automotriz china cubrirá accidentes ocurridos con su sistema God’s Eye 5.0 en China, una jugada que busca ganar confianza mientras Tesla enfrenta presión legal por su tecnología de conducción asistida.

BYD acaba de lanzar una apuesta fuerte en la carrera por los autos inteligentes: si uno de sus vehículos sufre un accidente mientras usa correctamente la función de conducción urbana asistida de su sistema God’s Eye 5.0, la compañía promete cubrir directamente los daños económicos derivados del percance.

La medida aplica, por ahora, únicamente en China y durante el primer año para compradores nuevos o usuarios que actualicen al sistema. De acuerdo con la empresa, la cobertura contempla reparación del vehículo, daños a terceros y responsabilidades por lesiones personales, siempre que el accidente ocurra durante el uso de la función urbana de navegación asistida y bajo las reglas establecidas.

La promesa no requiere contratar una póliza adicional y, según reportes especializados, tampoco tendría un límite de pago ni afectaría la prima del seguro comercial del usuario al año siguiente. Sin embargo, quedan fuera los casos de uso indebido, negligencia del conductor o incidentes provocados de forma intencional.

El anuncio llega en un momento clave para la industria automotriz. Las marcas compiten no solo por vender autos eléctricos, sino por convencer al público de que sus sistemas de asistencia al manejo son seguros y confiables. Reuters reportó que BYD busca reforzar la adopción de God’s Eye en medio de mayor presión en el mercado chino y una competencia cada vez más fuerte en tecnología de conducción inteligente.

La comparación con Tesla fue inmediata. Mientras BYD intenta vender confianza asumiendo parte del riesgo económico, Tesla ha enfrentado investigaciones, demandas y presión regulatoria por la forma en que promociona sistemas como Autopilot y Full Self-Driving. En diciembre de 2025, el Departamento de Vehículos Motorizados de California determinó que Tesla había violado la ley estatal al usar términos considerados engañosos para sus funciones de asistencia al conductor.

Aunque el movimiento de BYD no significa que sus autos sean completamente autónomos, sí marca un precedente comercial importante: la responsabilidad por los errores del software empieza a convertirse en argumento de venta. En una industria donde la confianza puede pesar tanto como la velocidad, la autonomía o el precio, BYD decidió poner la cartera sobre la mesa.

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