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Lluvias dan un respiro, mejoran la calidad del aire y alivian las altas temperaturas

Las precipitaciones han permitido disminuir la concentración de contaminantes suspendidos en la atmósfera, particularmente partículas PM2.5, PM10 y algunos metales pesados

San Luis Potosí, SLP.- Mientras gran parte del país enfrenta los efectos de las altas temperaturas propias de la temporada, las lluvias registradas en San Luis Potosí han generado un beneficio que va más allá de llenar presas o reverdecer el paisaje, han contribuido a mejorar temporalmente la calidad del aire y a reducir la sensación térmica que suele caracterizar los meses más calurosos del año.
 
De acuerdo con el investigador y titular de VARICLIM, José Antonio Ávalos Lozano, las precipitaciones han permitido disminuir la concentración de contaminantes suspendidos en la atmósfera, particularmente partículas PM2.5, PM10 y algunos metales pesados como plomo y arsénico, que representan un riesgo para la salud de la población.
 
Sin embargo, el especialista aclaró que la lluvia no elimina el problema de contaminación que enfrenta la zona metropolitana, una situación originada principalmente por las emisiones vehiculares, la actividad industrial, los jales mineros y la quema de biomasa en ladrilleras.
 
“No significa que los contaminantes desaparezcan. Lo que ocurre es que son arrastrados desde la atmósfera hacia otras matrices, como el suelo o el agua, donde incluso algunos pueden volver a liberarse posteriormente”, explicó.
 
El especialista, Ávalos Lozano detalló que la precipitación funciona como un mecanismo natural de limpieza atmosférica, al remover partículas y emisiones que normalmente permanecen suspendidas en el aire.
 
“La precipitación es un sistema natural que controla las emisiones y las partículas que están normalmente suspendidas en la atmósfera”, señaló.
 
Este fenómeno genera una sensación inmediata de bienestar entre la población. Tras una lluvia, el aire suele percibirse más limpio y fresco, una condición que incluso favorece actividades cotidianas al aire libre.
 
“La remoción es muy importante. Decimos que la atmósfera se lava la cara; después de una lluvia despiertas y sientes que el ambiente es diferente. Dan más ganas de hacer ejercicio, trabajar y realizar nuestras actividades diarias”, comentó el investigador.
 
Además de mejorar temporalmente la calidad del aire, las lluvias han ayudado a moderar el intenso calor que normalmente se registra durante mayo y junio, considerados históricamente los meses más cálidos para San Luis Potosí.
 
El especialista recordó que este año se presenta una anomalía climática que ha provocado temperaturas particularmente elevadas debido a la dinámica atmosférica y a la variabilidad natural del clima.
 
“Este año en particular tenemos una anomalía de calor. Es un año especialmente cálido por la dinámica de la atmósfera y la variabilidad natural”, explicó.
 
No obstante, destacó que las condiciones actuales son favorables debido a que no existe un escenario de sequía severa y se prevé que las lluvias continúen durante la temporada.
 
“No hay condiciones de sequía. Las lluvias van a estar bien y eso ayuda a mitigar el efecto de las altas temperaturas”, indicó.
 
Aunque las precipitaciones no representan una solución definitiva a la crisis ambiental que enfrenta la entidad, sí constituyen un aliado natural que permite reducir momentáneamente la carga de contaminantes en el aire y brindar un alivio frente al calor extremo, recordando la estrecha relación que existe entre el clima, el medio ambiente y la salud de la población.

 

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