San Luis Potosí, SLP.- La creciente utilización de herramientas de inteligencia artificial en el debate público ha abierto una nueva discusión sobre los límites entre la crítica política, la libertad de expresión y la manipulación de información. Mientras las figuras públicas están expuestas de manera permanente al escrutinio ciudadano, especialistas y autoridades advierten que ciertas prácticas digitales comienzan a cruzar una línea que puede derivar en delitos y afectar causas sensibles para la sociedad.
La polémica más reciente surgió luego de que circulara en redes sociales una imagen que utilizó una ficha de búsqueda de personas desaparecidas para colocar el rostro del alcalde de la capital, Enrique Galindo Ceballos, situación que provocó la reacción del edil, quien anunció que analiza presentar una denuncia formal por el uso indebido de este tipo de herramientas.
Galindo reconoció que quienes ocupan cargos públicos están sujetos a críticas, campañas de desprestigio e incluso ataques políticos, pero consideró que emplear mecanismos diseñados para localizar personas desaparecidas representa una afectación mucho más profunda que un simple ataque personal.
“Que no se pervierta la ficha de búsqueda de personas porque eso sí le hace un gran daño a muchas familias que tienen a una persona cercana desaparecida. Yo estoy muy sujeto a mucha guerra sucia; yo te diría que se publican unas 20 noticias diarias que si yo digo algo se tergiversa, usan mi imagen, mi foto, mi voz, pero hay unas que no puedo dejar pasar porque esta ficha de búsqueda de personas es un instrumento muy serio que todos debemos cuidar como mecanismo de personas no localizadas y esa sí yo no la podía dejar pasar y seguramente voy a presentar la denuncia, no tanto porque me agredieron a mí sino por el uso de la ficha”, expresó.
El alcalde señaló que la preocupación principal no radica en los señalamientos dirigidos a su persona, sino en la banalización de una herramienta que ha sido creada para apoyar a familias que enfrentan la desaparición de un ser querido, una problemática que continúa siendo una de las más sensibles en el país.
Asimismo, recordó que no es la primera ocasión en que enfrenta contenidos manipulados mediante tecnología digital. Durante el proceso electoral en el que buscó la reelección, dijo haber sido blanco de publicaciones elaboradas con inteligencia artificial, aunque en aquel momento no prosperaron acciones legales.
“En campaña sí fui víctima de algunos ataques con la inteligencia artificial, no pasó nada y pretendo ser muy serio con la denuncia. No quiero caer en errores porque usaron la ficha con mi cara y están burlándose de temas y están echando a perder uno de los mecanismos formales que hay para buscar personas y sí es un delito”, afirmó.
El caso vuelve a colocar sobre la mesa el debate sobre la regulación y las consecuencias legales del uso de la inteligencia artificial para crear contenidos falsos, manipular imágenes o atribuir declaraciones inexistentes a personajes públicos.
Al respecto, la fiscal general del Estado, Manuela García Cázares, confirmó que la institución ya ha recibido diversas denuncias relacionadas con el uso indebido de estas tecnologías, particularmente en casos que involucran a actores políticos y figuras con alta exposición pública.
“Por el uso de la inteligencia artificial nosotros tenemos varias denuncias y es un tema que lo puede cometer cualquier particular”, señaló la titular de la Fiscalía.
Las declaraciones reflejan una realidad cada vez más frecuente, mientras la inteligencia artificial ofrece herramientas innovadoras para la creación de contenido, también se ha convertido en un instrumento utilizado para difundir información manipulada, afectar reputaciones o generar campañas de desinformación. Sin embargo, el caso de las fichas de búsqueda abre un componente adicional de preocupación, ya que involucra un mecanismo institucional destinado a la localización de personas desaparecidas, una causa que para miles de familias representa una esperanza permanente y que, las autoridades afirman que debe mantenerse al margen de cualquier confrontación política o estrategia de burla en redes sociales.