El reencuentro de Alizée con su público mexicano, después de su última gira en 2008 y un showcase privado en 2014, dejó a sus fans con ganas de más.
La cantante presentó anoche en La Maraka el primero de dos conciertos de su gira 25 Ans Déjà, con el que celebra su trayectoria y en el que emocionó por sus sensuales bailes y sus éxitos musicales; sin embargo, sólo duró 52 minutos, lo que dejó a sus seguidores confundidos y esperando más canciones de su artista.
A las 22:03 sonaron las primeras notas de "L'Alizé" y entre el humo del escenario se pudo ver una silueta que poco a poco mostró a Alizée.
Portaba un vestido blanco con lunares, botas plateadas con brillos, su reconocible cabello estilo bob y su delgada silueta transportaron al 2000, año en que la francesa debutó a sus 16, pero ahora tiene 41; el tiempo parece no haber pasado por ella ni por su dulce voz.
No contó con músicos en vivo ni escenografía, pero estuvo acompañada por seis bailarines, tres mujeres y tres hombres, entre ellos su coreógrafo y marido, Grégoire Lyonnet, a quien conoció en 2013 durante el programa Danse Avec les Stars, se casó el 18 de junio de 2016 y tienen una academia de baile. Fue un show más bien íntimo y cercano a la audiencia.
"Estoy muy feliz de estar de regreso aquí en México, te extrañé, México", comentó en inglés después de su aplaudido "Mademoiselle Juliette", del disco Psychédélices (2008).
Le siguieron "Blonde" y "Gourmandises", que pusieron a bailar a la gente, pero la locura se desató cuando en la pantalla se proyectó un pececito rojo nadando, señal que sus fans comprendieron: venía "J'en ai Marre!".
La cantante hizo un cambio de vestuario, para este momento portó un vestido oscuro, que recordaba al traje de marinero que utilizaba para interpretar este tema en su juventud y que en la parte trasera llevaba este pez.
"¡México, conmigo!", dijo en español, invitando a todos a cantar con ella y luego recreó su icónico baile, que algunos llaman "Fish Dance" y que hipnotizó a varias generaciones desde 2003.
No dio ni un respiro y siguió con otro de sus hits "Moi... Lolita" (un guiño al famoso personaje del escritor ruso Vladimir Nabokov), con letra de la estrella francesa Mylène Farmer y musicalizado por el compositor Laurent Boutonnat, quienes fueron los mentores de Alizée en sus inicios.
La artista se paseó por el escenario saludando, sonriendo, mandando besos, lo que provocó que le aventaron al escenario una Muñeca Lelé, que sostuvo durante el resto de la canción.
"Gracias, México", soltó antes de continuar con "Les Collines (Never Leave You)".
"La próxima canción la voy a cantar en español, perdón si cometo errores, canten conmigo", dijo en este idioma, con cautela de no equivocarse, antes de interpretar "La Candida", de su disco Une Enfant du Siècle (2010).
Hubo chance para un cover: "La Isla Bonita", de Madonna.
El cierre no pudo tener mejor elección que "J'ai pas Vingt Ans" (no tengo 20 años).
"Muchísimas gracias, gracias", dijo y se despidió, ataviada con un atuendo negro con un toque muy mexicano.
Volvió al escenario para presentar a sus bailarines, que en algún momento portaron una playera con el nombre de Alizée con los colores de la bandera nacional, y cerró hacia las 22:55 horas.
La gente se quedó parada esperando, le gritaron para que cantara otra canción, pero no ocurrió, por lo que, después de un rato, fueron saliendo del inmueble paulatinamente.
Se escucharon comentarios sobre que había sido muy corto y le faltó cantar otras de sus canciones.
Cercana a sus fansAlizée fue todo un fenómeno en el País que incluso apareció en la telenovela Las Tontas no Van al Cielo (2008), así como en La Academia (2011); anoche demostró que ese vínculo sigue intacto.
Después de varios sinsabores, como que en 2018 canceló presentaciones en CDMX y Puebla alegando que la promotora no había respetado su contrato y en 2008 canceló una firma de autógrafos que reunió a 3 mil personas, pero se salió de control entre el caos y la desorganización, esta vez, convivió con sus seguidores, firmó autógrafos, posó y saludó a su llegada el miércoles a la CDMX.
Antes del espectáculo del jueves tuvo un meet & greet con quienes pagaron la experiencia y previamente aprovechó para pasear cerca del Monumento a la Revolución y hasta comprar maquillaje de emergencia.