San Luis Potosí se encuentra entre las entidades del país que comienzan a resentir dificultades en el suministro de gasolina y diésel, una situación que especialistas y empresarios del sector atribuyen a diversos factores que afectan la cadena de distribución de combustibles a nivel nacional.
De acuerdo con Marcial Díaz Ibarra, director de QUA Energy Consultores, la problemática se concentra principalmente en estados de la región Centro-Bajío, donde San Luis Potosí figura junto con Querétaro, Estado de México y Ciudad de México entre las entidades que han registrado complicaciones en el abastecimiento.
Por su parte, Alejandro Montufar, director de PetroIntelligence, ha señalado que la estrategia de contención de precios de los combustibles ha generado una mayor demanda hacia Pemex, situación que presiona la capacidad de distribución y provoca retrasos en algunas regiones del país.
A estos factores se suman los reportes de empresarios gasolineros, quienes advierten que durante los últimos meses se han vuelto más frecuentes los retrasos en la entrega de gasolina y diésel, así como las dificultades para mantener inventarios suficientes en las estaciones de servicio.
Retrasos cada vez más frecuentes
Empresarios del sector señalan que durante los últimos meses los retrasos en la entrega de combustibles se han vuelto más comunes, llegando en algunos casos a extenderse por varios días respecto a las fechas originalmente programadas.
Esta situación obliga a algunas estaciones de servicio a operar con inventarios mínimos y, en casos específicos, a limitar temporalmente la venta de determinados combustibles mientras reciben nuevas cargas. El diésel es uno de los productos que presenta mayores dificultades de suministro, situación que preocupa debido a su importancia para el transporte de mercancías, la industria y diversos sectores productivos.
Problemas de importación y almacenamiento
Entre las causas que identifican especialistas y empresarios destaca la disponibilidad limitada de combustible en algunas terminales de almacenamiento y reparto. A ello se suman dificultades relacionadas con la importación de gasolina y diésel, así como limitaciones en la capacidad de almacenamiento, factores que reducen la disponibilidad de producto cuando la demanda aumenta o se presentan retrasos logísticos.
Especialistas del sector energético advierten que, aunque la refinación nacional se ha incrementado, la producción de hidrocarburos continúa siendo insuficiente para cubrir la demanda total del país, por lo que México mantiene una importante dependencia de las importaciones de combustibles.
Mayor demanda hacia Pemex
Otro de los factores que ha generado presión en el mercado es la estrategia de contención de precios de los combustibles. De acuerdo con analistas, los precios más competitivos ofrecidos por Pemex han provocado que un mayor número de estaciones de servicio busquen abastecerse directamente con la empresa productiva del Estado, generando una demanda superior a la prevista y mayores tiempos de espera para obtener producto. Empresarios del ramo también han señalado que algunas estaciones independientes enfrentan mayores dificultades para acceder al combustible, situación que complica aún más la operación de ciertos establecimientos.
Costos y logística complican la distribución
A las dificultades de suministro se suman los costos asociados al transporte y distribución del combustible. Representantes del sector aseguran que la ubicación de algunas estaciones, especialmente aquellas situadas en corredores carreteros o alejadas de las terminales de reparto, incrementa los tiempos de entrega y los costos logísticos.
Además, empresarios gasolineros advierten que el control de precios ha reducido los márgenes de operación del sector, ya que en algunos casos el combustible debe adquirirse a precios cercanos o incluso superiores a los establecidos para su comercialización.
Sin alerta oficial de desabasto generalizado
Hasta el momento no existe un pronunciamiento oficial que confirme un desabasto generalizado en San Luis Potosí; sin embargo, empresarios y especialistas coinciden en que las dificultades de suministro, los retrasos en las entregas y la presión sobre la cadena logística son señales que deben atenderse para evitar mayores afectaciones.
Cabe destacar que por su ubicación estratégica y su intensa actividad industrial, comercial y de transporte, San Luis Potosí depende de un flujo constante de gasolina y diésel, por lo que la evolución de estas condiciones será determinante para garantizar el abastecimiento durante las próximas semanas.