San Luis Potosí, SLP.- La contaminación ambiental en San Luis Potosí dejó de ser únicamente un problema ecológico para convertirse en una amenaza directa contra la salud y el desarrollo intelectual de las infancias. Así lo advirtió el profesor e investigador de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, doctor Fernando Díaz Barriga, quien alertó que la presencia de plomo y otros contaminantes en el aire y el agua está impactando principalmente a las poblaciones más vulnerables de las cuatro regiones del estado.
El especialista señaló que las autoridades municipales y la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental (SEGAM) deberían ser las principales responsables de garantizar una buena calidad del aire, del agua y del entorno ambiental; sin embargo, afirmó que actualmente existe un “peligro latente” derivado de contaminantes que se encuentran dispersos en distintos puntos de la entidad.
“El principal contaminante es el plomo y está afectando en general a San Luis Potosí, especialmente a la zona huasteca”, sostuvo.
Díaz Barriga explicó que la exposición constante al plomo puede provocar daños neurológicos severos, particularmente en niñas y niños, debido a que afecta directamente el desarrollo cerebral y limita capacidades cognitivas, de aprendizaje y concentración.
“El déficit de atención son tóxicos que te afectan el cerebro”, expresó el investigador, quien además relacionó esta problemática con factores sociales como la pobreza, la desnutrición y la violencia de género. “Si la madre está desnutrida, no tiene un nivel intelectual y además sufre violencia, no puede ser una cuidadora de primer nivel”, declaró.
El académico detalló que cada región del estado enfrenta problemáticas ambientales específicas. En la Huasteca, indicó que la principal contaminación del aire proviene del humo generado por leña en viviendas indígenas y por la quema de basura en comunidades.
“En la Huasteca la contaminación de aire más grave es el humo de leña de las viviendas indígenas y el manejo de las basuras en las comunidades, porque ahí sí o sí tienen que quemar, y están quemando plásticos”, señaló.
A ello se suman los problemas de contaminación hídrica en ríos como el Moctezuma, afectado por descargas orgánicas e industriales provenientes incluso desde el centro del país.
“El río Moctezuma trae descargas que vienen desde la Ciudad de México y también hay problemas con algunos sectores industriales localizados en la Huasteca”, afirmó.
En la zona metropolitana de la capital potosina, explicó que la contaminación atmosférica está relacionada principalmente con las ladrilleras, la actividad de la zona industrial y la quema de basura. Además, advirtió sobre la presencia de uranio, flúor y arsénico.
Mientras tanto, en la Zona Media predominan los efectos de los plaguicidas y las emisiones de ladrilleras, y en el Altiplano existen comunidades donde la única agua disponible para consumo humano contiene elevados niveles de flúor y arsénico.
Frente a este panorama, especialistas del Grupo del Agua de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí iniciaron un proyecto de monitoreo ciudadano mediante cuatro campamentos instalados en las distintas regiones del estado: zona metropolitana, Huasteca, Zona Media y Altiplano.
“Los campamentos son una serie de investigaciones con investigadores a cargo y recursos donde se analiza aire, agua y suelo”, explicó.
El investigador aseguró que la contaminación ambiental, sumada a la pobreza y al rezago educativo, genera una combinación que limita el desarrollo humano y reduce las capacidades intelectuales de las nuevas generaciones.
“Si tú tienes mayor carga ambiental y además te enfrentas a un sistema educativo limitado, terminas creciendo con dos problemas: no tienes salud y no tienes nivel educativo, y eso significa que no hay capital humano; ese es el principal problema de San Luis Potosí”, advirtió.
Díaz Barriga también criticó la falta de inversión en ciencia y tecnología, así como la ausencia de políticas públicas enfocadas en fortalecer el capital humano del estado.
“San Luis Potosí es un estado maquilador con empresas alemanas, estadounidenses y coreanas, pero no hay empresas potosinas para los potosinos. Eso sucede cuando no tienes un sistema de ciencia y tecnología fuerte”, afirmó.
Asimismo, lamentó que después de más de cuatro décadas las comunidades indígenas continúen enfrentando las mismas condiciones de marginación y violencia estructural.
“Esto tendría que ser prioridad para las próximas campañas políticas: quién le va a apostar al capital humano, quién le va a apostar a la salud y a la educación, porque ese es el futuro de San Luis Potosí”, expresó.
Como parte de las acciones impulsadas por el Grupo del Agua, el investigador destacó la capacitación de maestras indígenas para que regresen a sus comunidades y contribuyan a la formación educativa de niñas y niños.
“Ese es el cambio: mujeres indígenas dando clases a niñas y niños indígenas, que vean que sí se puede”, concluyó.