La Presidenta Claudia Sheinbaum informó que el Gobierno mexicano pidió a Estados Unidos el retiro de dos agentes de la CIA que permanecían en el País tras el operativo antidrogas realizado en Chihuahua, luego de detectarse que no contaban con autorización para realizar labores de inteligencia.
La Mandataria explicó que la solicitud se realizó mediante una nota diplomática enviada a la Embajada estadounidense, tras confirmarse que los agentes no se registraron ante las autoridades mexicanas para efectuar actividades de inteligencia.
"Se pidió a la Embajada que se retiraran del País a través de una nota y se retiraron", dijo.
La Jefa del Ejecutivo confirmó que originalmente eran cuatro agentes estadounidenses los que participaron en el operativo realizado en la Sierra Tarahumara, donde fueron desmantelados laboratorios clandestinos de metanfetamina.
"De lo que públicamente se conoció, eran cuatro: dos que lamentablemente fallecieron en el país y dos que pedimos que, como no tenían acreditación, pudieran dejar el País", comentó.
El caso provocó tensiones políticas y diplomáticas luego que, tras el operativo efectuado en abril en los municipios de Morelos y Guachochi, una camioneta del convoy cayó a un barranco y murieron dos agentes estadounidenses vinculados a la CIA y dos integrantes de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua.
En principio, autoridades estatales sostuvieron que los estadounidenses sólo participaban como instructores vinculados a la Embajada de Estados Unidos, pero después surgieron reportes que señalaban que realizaban operaciones de inteligencia y apoyo antidrogas en territorio mexicano.
Sheinbaum sostuvo que los agentes ingresaron legalmente a México con documentación regular, pero aclaró que omitieron cumplir el protocolo obligatorio para desarrollar tareas de inteligencia.
"Entran con pasaportes legales, diplomático o como turista. Si vienen a hacer labores de inteligencia, hay un procedimiento, un protocolo para que, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores y del Gabinete de Seguridad, se apruebe su licencia o su estadía para hacer labores de inteligencia", expuso.
La Presidenta insistió en que el problema no fue el ingreso al País, sino que los agentes no notificaron ni tramitaron autorización para efectuar actividades de inteligencia.
"Ellos entran legalmente a México, pero no se registraron en caso de que llevaran a cabo labores de inteligencia", remarcó.
La Mandataria agregó que, tras las conversaciones diplomáticas entre la Embajada estadounidense y la Cancillería mexicana, se determinó que los dos agentes restantes abandonaran el territorio nacional.
"Se les pidió que si iban a realizar labores de inteligencia, que se registraran o que abandonaran el país. Y en un diálogo entre la Embajada de Estados Unidos y la Secretaría de Relaciones Exteriores, tomaron la decisión de mejor retirarse del País", aseveró.
El caso provocó confrontación entre el Gobierno federal y la Administración de la Gobernadora panista Maru Campos, luego que Sheinbaum acusó que autoridades estatales permitieron una operación irregular de agentes extranjeros en territorio mexicano sin autorización federal.
La Fiscalía General de la República abrió investigaciones sobre posibles violaciones a la soberanía nacional y citó a comparecer a funcionarios estatales vinculados con el operativo.