El director de Babel, 21 Gramos y Amores Perros, no se visualizaba como parte de El Colegio Nacional, pero la emoción le ganó y desde ayer ya es uno más del grupo selecto que lo conforma
Alejandro G. Iñárritu no se visualizaba como parte de El Colegio Nacional, pero la emoción le ganó y desde ayer ya es uno más del grupo selecto que lo conforma.
"Me resistí por un tiempo a formar parte de el Honorable Colegio Nacional porque el solo nombre me asusta. Por un par de años (el escritor) Juan (Villoro) me propuso y aún hoy no estoy convencido de poseer los méritos necesarios", dijo el ganador de cinco premios Óscar al inicio de su discurso de inducción a la institución.
"Es el primer diploma que recibo en mi vida", externó con humor el director ya hacia el final, luego de que le dieran su constancia.
Ante unas 200 personas, entre miembros distinguidos, amigos y familia, el director de Babel, 21 Gramos y Amores Perros se sinceró acerca de temas muy profundos.
El de los desaparecidos en México, que trató en Bardo, Falsa Crónica de unas Cuantas Verdades, con una escena con Daniel Giménez Cacho, y que calificó como "una puta tragedia" en su disertación, lo llevó a las lágrimas y titubeos.
"Me parece terrible, me parece que se ha normalizado algo que nunca se debió haber normalizado. Se ha venido normalizando por varios sexenios. Lamentablemente, parece ya parte de la cultura y decimos: 'hay desaparecidos'.
"Y las mujeres se desaparecen, una parte del tejido social. Es algo que no debe suceder, me causa mucho enojo, mucha impotencia, mucha frustración", expresó el mexicano a algunos medios tras la ceremonia.
Entre los asistentes distinguidos estuvieron la esposa de Iñárritu, María Eladia Hagerman, y sus hijos, María Eladia y Eliseo, además de los cineastas Guillermo Arriaga y Luis Mandoki, así como la periodista Carmen Aristegui.
"Con mi familia siempre ha habido una gran relación y son los que les ha tocado ir de un lado a otro. Hemos vivido fuera de México, pero no estamos ajenos, venimos por meses, de vacaciones. Siempre ha sido un refugio temporal en todos los días, mis hijos son muy mexicanos", dijo también tras el evento.
El discurso de Iñárritu fue una reflexión de vida: el saberse inmigrante, recordar a un hijo fallecido, contar una anécdota de Mike Nichols o reconstruir en la mente su infancia en la Narvarte y sus asistencias a la misa dominical.
Presentó escenas que quedaron fuera de Bardo, Falsa Crónica de unas Cuantas Verdades, y un emplazamiento de cámaras de Amores Perros, su ópera prima, que recién cumplió un cuarto de siglo.
Los asistentes a la ceremonia aplaudieron la presencia del director de El Renacido, quien acabó su disertación hablando sobre la Inteligencia Artificial y los desafíos o no que al arte cinematográfico trae esta tecnología.
"El arte no es el resultado, es la transmisión de una experiencia humana. Una película es el viaje, no el resultado. Si un chico hace una película en dos días...¿qué le queda?, ¿cuál fue el viaje interno y cuál el aprendizaje, por más hermosa que sea?"
"Si alguien ve esa película sabrá que ese alguien detrás no no tuvo nada más que apretar (un botón)", aseveró desde el estrado.
La misión principal del Colegio Nacional es reclutar a las mentes más destacadas de las ciencias, las artes y las humanidades para difundir el conocimiento de forma gratuita y accesible al público.
"Es el primer diploma que recibo en mi vida", externó el director luego de que le dieran su constancia.
Iñárritu hará este año el plan de promoción de su nuevo largometraje, Digger, una comedia, la cual protagoniza Tom Cruise y coestelarizan Sandra Hüller, Riz Ahmed y Jesse Plemons, entre otros.
Lo recibe Juan Villoro
Al escritor Juan Villoro, editorialista de Grupo REFORMA, le correspondió dar respuesta al discurso de bienvenida de Alejandro G. Iñárritu al Colegio Nacional.
"Aceptó esta noche algo inusual, ingresar a un Colegio", bromeó Villoro en su alocución.
"Celebremos a un expedicionario singular", pidió.
Critica el Mundial
Tras el evento oficial, Alejandro G. Iñárritu, fan del balompié, criticó la Copa Mundial de Futbol, que iniciará en México, Canadá y Estados Unidos el siguiente mes.
"No siento el ambiente mundialero. Haber integrado a tres países en el Mundial me parece de avaricia de la FIFA, cobrar tres veces. El costo de los boletos me parece una grosería. Le quitaron al mundo un gusto popular. una decisión terrible de los que manejan el mundo de los corporativos y los marketeros".