El Grupo Aeroportuario Marina (GAM) acusó a la empresa PROTAXI (empresa concesionada) de instalar módulos y ocupar espacios de manera irregular dentro del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), además de mantener un adeudo superior a 3 millones de pesos por arrendamiento.
En un posicionamiento, la administración aeroportuaria, controlada por la Secretaría de Marina, respondió a señalamientos públicos realizados por Homero Pantoja, representante de PROTAXI, quien acusó presunto desacato judicial y abusos de autoridad dentro del aeropuerto.
Según el GAM, el espacio mencionado por la empresa "no fue autorizado" por la Subdirección de Terminal y de Supervisión de Transportación Terrestre y fue instalado "de manera unilateral", sin apego a la normatividad interna ni a la distribución oficial de áreas dentro del AICM.
La administración aeroportuaria sostuvo además que PROTAXI arrastra un adeudo de 3 millones 64 mil 677 pesos por concepto de arrendamiento de módulos de venta de boletos, correspondiente al periodo del 1 de agosto de 2008 al 5 de abril de 2026.
La Marina también rechazó que exista una sentencia judicial que otorgue propiedad de espacios comerciales a la empresa de taxis.
De acuerdo con la postura, la resolución judicial citada por PROTAXI únicamente obliga al cumplimiento de convenios celebrados en el año 2000 entre el AICM, TTECSA y la empresa para operar permisos y administrar cajas de cobro, pero no reconoce propiedad sobre los espacios ni obliga a entregarlos sin pago.
El choque se reporta en medio de la reconfiguración operativa y comercial impulsada por la Marina dentro del AICM.
Como parte de las obras de modernización, la administración aeroportuaria inició un reordenamiento de módulos comerciales, bahías de taxis y áreas de circulación en ambas terminales.
El director del AICM, almirante Juan José Padilla Olmos, ha explicado que uno de los objetivos centrales es liberar espacios ocupados históricamente por estructuras comerciales y módulos que generan saturación y afectan el flujo de pasajeros.
La administración calcula recuperar cerca de 30 mil metros cuadrados mediante retiro de islas comerciales, redistribución de áreas y rediseño de flujos peatonales y vehiculares.
El transporte terrestre se volvió uno de los puntos prioritarios de esa reorganización.
Padilla Olmos adelantó previamente que el aeropuerto busca ampliar bahías para taxis autorizados, reorganizar zonas de aplicaciones de transporte y mejorar accesos vehiculares y áreas de ascenso y descenso de pasajeros.
Incluso, la Sedena entregó un predio cercano a Terminal 2 para ampliar capacidad operativa y de estacionamiento.
El conflicto con PROTAXI ventiló ahora la disputa por espacios estratégicos dentro del aeropuerto capitalino, donde históricamente grupos de taxis concesionados han mantenido control de módulos y puntos de venta dentro de las terminales.
Esto a días del Mundial FIFA 2026 y de otro frente problemático, como el tema de los taxis de plataforma en el AICM.