Muchas historias contaron en el teatro la pareja de actores españoles Domingo Díaz García e Irene Pavia Soler, pero su legado va más allá de lo que ofrecían en directo, ya que de su unión originó una dinastía que marcó el espectáculo mexicano: la de los Soler.
Varios de sus hijos formaron parte de una compañía teatral infantil encabezada por Díaz García, sembrando una tradición artística que, generaciones después, aún mantiene a descendientes de la familia como figuras del teatro, cine y televisión en México.
Un día como hoy, de hace 130 años, nació su primogénito, Fernando, quien igual que sus hermanos adoptó artísticamente el segundo apellido de su madre.
Es recordado por su figura de patriarca en películas como La Oveja Negra y No Desearás a la Mujer de Tu Hijo, al lado de Pedro Infante. Por esta última se llevó el Ariel a Mejor Actor en 1951.
Pero antes se forjó incluso en Hollywood, donde participó en la película muda Spanish Jade, en la que actuó junto a su hermana Irene, quien decidió quedarse en Sudamérica y ponerle fin a su carrera actoral.
En 1923 Fernando formó una compañía en Cuba y continuó en los entarimados hasta que filmó en Francia la película sonora ¿Cuándo te Suicidas? (1932), a la que siguió en 1934 un rol estelar en la cinta mexicana Chucho el Roto.
Pero no fue el único hermano en despuntar, ya que, en paralelo, sus hermanos también se hacían un nombre.
HERMANOS SOLER
-ANDRÉS
Andrés Soler, dos años menor, registra 200 créditos actorales, el primero en la cinta Celos (1936), donde también actuó su hermano mayor, a lo que siguieron trabajos tan grandes como Los Tres Mosqueteros (1942), con Cantinflas, y Lo Que Sólo el Hombre Puede Sufrir (1943).
Su trabajo fue tan aplaudido que estuvo cuatro veces nominado al Ariel a Coactuación Masculina en 1950, 1951, 1954 y 1955. Además, dedicó 19 años a la dirección de una escuela de actuación.
-DOMINGO
El debut de Domingo Soler fue en La Mujer del Puerto (1934), a lo que siguieron Oro y Plata, Chucho el Roto, Corazón Bandolero y Tierra, Amor y Dolor, pero sus papeles más aplaudidos y recordados fueron con personajes históricos.
Domingo se encargó de darle vida al revolucionario Pancho Villa en ¡Vámonos con Pancho Villa! (1936), de Fernando de Fuentes. En 1943 se puso en la piel de José María Morelos y Pavón en dos cintas de Miguel Contreras Torres: El Padre Morelos y El Rayo del Sur.
-JULIÁN
La trayectoria de Julián Soler, quien nació en 1910, tomó un rumbo distinto al de sus hermanos. Aunque inició en la pintura bajo la tutela de Roberto Montenegro, pronto se integró a la compañía teatral familiar y debutó en cine con películas como Pecados de Amor y Chucho el Roto.
Su faceta de galán quedó marcada con Doña Bárbara (1943), donde compartió créditos con María Félix y su hermano Andrés Soler. Sin embargo, fue detrás de cámaras donde consolidó su legado, al dirigir más de 80 películas, entre ellas La Mujer X y Santo Contra Blue Demon en la Atlántida.
En Azahares Para Tu Boda reunió a sus hermanos Fernando, Andrés y Domingo en uno de los encuentros más emblemáticos de la dinastía Soler. La única ausente fue Mercedes Soler, quien equilibró su carrera cinematográfica con su vida familiar junto al actor Alejandro Ciangherotti.
LAS SIGUIENTES GENERACIONES
Mientras sus hermanos mayores no tuvieron descendencia, Julián Soler formó una familia con Julieta Palavicini y tuvo cuatro hijos, entre ellos Juan Manuel Soler, realizador de Un Adorable Sinvergüenza (1983), protagonizada por Héctor Bonilla.
Aunque Elvira Soler (hija de Domingo e Irene) no siguió con la actuación, su hijo con Antonio Monsell Sáez, José Antonio Monsell, destacó en cine y doblaje con personajes como George McFly en Volver al Futuro. Él es padre de Elvira Monsell.
Otra rama clave surgió del matrimonio entre Mercedes Soler y Alejandro Ciangherotti, padres de Fernando Luján, figura emblemática del cine y la televisión mexicana con títulos como Mecánica Nacional, Los Ricos También Lloran y Mirada de Mujer.
Luján heredó la vocación artística a varios de sus hijos, entre ellos Fernando Ciangherotti, Vanessa Ciangherotti, Valeria Ciangherotti, Cassandra Ciangherotti y Fernando Canek, quienes han mantenido vigente el legado artístico familiar.