Es quincena y, aunque muchas veces dan ganas de darse un gusto, organizar el dinero antes de gastarlo puede marcar la diferencia entre llegar tranquilo a fin de mes o enfrentar imprevistos sin recursos. De acuerdo con un artículo publicado en la Revista del Consumidor de mayo de 2026, el presupuesto familiar es una herramienta sencilla que ayuda a proteger la economía del hogar y fomentar el ahorro.
La publicación señala que cada familia organiza sus ingresos de acuerdo con sus necesidades, intereses y prioridades; sin embargo, también reconoce que para muchos hogares administrar el dinero representa un reto debido al exceso de gastos, la falta de conocimientos financieros o ingresos insuficientes para cubrir lo básico. Por ello, elaborar un presupuesto permite identificar en qué se va el dinero y qué ajustes pueden hacerse antes de que aparezcan deudas o recargos.
Según datos citados en la revista, con base en la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024 del INEGI, solo el 36.6 por ciento de las personas o familias que llevan un control de gastos lo hacen mediante un presupuesto o registro. En cambio, son más comunes prácticas como apartar dinero para pagos o deudas, guardar recibos, anotar gastos o domiciliar pagos.
Para construir un presupuesto útil, la recomendación es anotar todos los ingresos familiares y después enlistar los gastos reales: alimentación, vivienda, servicios, transporte, educación, salud, mascotas, entretenimiento, pago de créditos y otros compromisos. También es importante incluir un apartado de ahorro con un objetivo claro, como vacaciones, emergencias, cambio de automóvil o alguna celebración familiar.
La Revista del Consumidor también recomienda llevar registros a mano o de forma digital, usar categorías sencillas, automatizar pagos para evitar recargos, revisar el presupuesto de manera periódica, evitar compras innecesarias y hablar del dinero en familia con claridad y sin juicios. Incluso sugiere involucrar a niñas y niños con responsabilidades acordes a su edad, como ahorrar parte de su domingo o mesada, para fortalecer desde casa una cultura financiera más responsable.