En México, hablar de motocicletas es hablar, casi inevitablemente, de Italika. La marca se ha consolidado como líder del mercado nacional al vender siete de cada 10 motos en el país, impulsada por precios accesibles, esquemas de financiamiento y una amplia red de distribución.
El crecimiento de la marca acaba de sumar un nuevo capítulo: GS Motos, división a la que pertenece Italika, alcanzó los 10 millones de motocicletas ensambladas en México. La unidad que marcó este récord fue una Italika 250 Z, uno de los modelos más representativos por su presencia en el mercado nacional.
De acuerdo con reportes especializados, este logro es resultado de la producción acumulada en sus plantas de Toluca, Estado de México, y Guadalajara, Jalisco, que juntas tienen capacidad para fabricar más de 1.6 millones de motocicletas al año. La operación también genera más de 4 mil empleos directos.
El fenómeno Italika también refleja un cambio en la forma de moverse en México. Para muchas personas, la moto se ha convertido en una alternativa más económica frente al automóvil, ya sea para trasladarse al trabajo, emprender, realizar entregas o reducir tiempos en ciudades cada vez más congestionadas.
Sin embargo, el crecimiento del parque motociclista también abre una conversación necesaria: la importancia de la educación vial, el uso correcto del casco, el respeto al reglamento de tránsito y la capacitación de quienes conducen. Porque si las motos ya son parte esencial de la movilidad mexicana, el siguiente reto será hacer que ese crecimiento avance con más seguridad en las calles.