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Preocupa a pescadores visión ambiental de nueva directora

Tras la designación de María José Espinosa Romero como directora del Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS), representantes del sector pesquero externaron su preocupación de que prevalezca una visión ambiental o conservacionista.
 
 En una carta dirigida a la Presidenta Claudia Sheinbaum, indicaron que debe existir un equilibrio entre el cuidado de los mares y la producción pesquera, de la que dependen miles de familias.
 
 "Consideramos oportuno expresar una preocupación legítima del sector: que la política pesquera nacional no pierda su sentido productivo, alimentario, económico y social, ni quede subordinada exclusivamente a una visión ambiental o conservacionista", señalaron.
 
 El pasado 15 de mayo, trascendió el nombramiento de Espinosa Romero como titular de IMIPAS.
 
 La nueva funcionaria es licenciada en Administración de Recursos Naturales por la Universidad Marista de Mérida, maestra en Manejo de Recursos Naturales y Estudios Ambientales por la Universidad de British Columbia de Vancouver, Canadá, y doctora en Políticas Públicas y Gobernanza por la Universidad de las Naciones Unidas y la Universidad de Maastricht de los Países Bajos.
 
 La actividad pesquera, dijeron los representantes del sector, depende de ecosistemas sanos, mares productivos y recursos naturales bien administrados, sin embargo, en los últimos años la visión del Gobierno se ha inclinado hacia una política predominantemente ambientalista, dejando en segundo plano la dimensión productiva, social, económica y alimentaria de la pesca.
 
 "Esta tendencia ha provocado que diversas decisiones públicas se construyan más desde la lógica de la restricción que desde una política integral de ordenamiento, productividad, investigación aplicada, acompañamiento técnico y fortalecimiento de las comunidades pesqueras", consideraron.
 
 En su misiva, señalaron que es necesario revisar el avance de las Áreas Naturales Protegidas y establecimiento de refugios sobre zonas tradicionalmente pesqueras, ya que en múltiples regiones se percibe una expansión regulatoria que, sin el debido equilibrio productivo y social, termina desplazando o limitando a quienes han vivido de la pesca durante generaciones.
 
 "La conservación es indispensable, pero debe construirse con las comunidades y no contra ellas; con ciencia, diálogo, ordenamiento y corresponsabilidad, no mediante decisiones que debiliten la economía local y profundicen la incertidumbre y destrucción del sector", sostuvieron.
 
 Pidieron a la Presidenta Sheinbaum Pardo que las decisiones ambientales que impacten territorios pesqueros sean revisadas bajo criterios de equilibrio, participación comunitaria, ciencia aplicada y justicia social.
 
 
 También, que la pesca y la acuacultura sean reconocidas como actividades prioritarias dentro de la política nacional de desarrollo productivo y soberanía alimentaria.
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