Un accidente menor, estacionarse en un lugar prohibido o incluso sufrir una falla mecánica puede terminar convirtiéndose en una cuenta impagable para automovilistas en San Luis Potosí. El servicio de grúas y corralones se ha colocado entre las principales molestias ciudadanas debido a presuntos cobros excesivos, arrastres obligatorios y tarifas poco transparentes que, en algunos casos, terminan elevando los costos a varios miles de pesos.
Además del golpe económico derivado de un accidente o infracción, conductores señalaron que el verdadero problema comienza cuando el vehículo es retirado por una grúa y trasladado a un corralón, donde los cobros continúan acumulándose por maniobras, salvamento y pensión diaria.
Infracciones que pueden terminar en corralón
De acuerdo con el Reglamento de Tránsito y disposiciones aplicables en San Luis Potosí, existen diversas situaciones en las que las autoridades pueden ordenar el arrastre de un vehículo mediante grúa y su traslado a un depósito vehicular. Entre los casos más comunes se encuentran: conducir en estado de ebriedad; participar en accidentes viales; obstruir vialidades, cocheras o accesos de emergencia; abandonar vehículos en la vía pública; circular sin placas o con documentación irregular; así como unidades que representen un riesgo para la seguridad vial. También pueden enviarse al corralón vehículos involucrados en hechos delictivos o aquellos cuyos propietarios no acrediten la posesión legal de la unidad durante operativos.
Quejas y denuncias ciudadanas
Aunque ni autoridades municipales ni la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) cuentan con un padrón público específico sobre inconformidades relacionadas exclusivamente con grúas durante 2025 y los primeros meses de 2026, sí existen indicadores que reflejan un aumento general en las reclamaciones vinculadas con servicios.
La Profeco informó que durante 2025 recibió entre mil 601 y mil 880 quejas de consumidores en San Luis Potosí, siendo precisamente los servicios uno de los principales motivos de inconformidad. A ello se suman denuncias difundidas en redes sociales durante febrero y marzo de 2026, en las que automovilistas acusaron presuntos abusos entre agentes de Policía Vial y empresas concesionadas de grúas, luego de reportar cobros superiores a los 10 mil pesos tras accidentes menores.
En foros ciudadanos y páginas locales también se han multiplicado testimonios de personas que aseguraron haber enfrentado dificultades para liberar sus vehículos de corralones, así como pagos considerados desproporcionados por custodia, arrastre y maniobras especiales.
¿Cuánto cobra realmente una grúa?
Las tarifas varían dependiendo del tipo de vehículo, distancia recorrida y complejidad de las maniobras; sin embargo, tabuladores oficiales permiten dimensionar cuánto puede elevarse el costo final. De acuerdo con tarifas aplicables para servicios de arrastre y depósito vehicular: el cobro por kilómetro para automóviles particulares oscila entre 28 y 35 pesos; el “banderazo” o costo inicial puede ir de 500 a más de mil pesos; el abanderamiento vial ronda los 76 pesos por hora; las maniobras de salvamento en accidentes complejos superan los mil 800 pesos por hora; mientras que la pensión en corralón inicia aproximadamente en 73 pesos diarios para vehículos pequeños.
A estos conceptos todavía pueden añadirse cobros por maniobras especiales, rescates y uso de equipo adicional, lo que termina disparando el monto total. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) establece que los servicios de grúas pueden incluir cobros por arrastre, salvamento, abanderamiento, maniobras y depósito vehicular, dependiendo de las condiciones del incidente y del tipo de unidad involucrada.
Costos que pueden superar los 15 mil pesos
Conductores consultados señalaron que uno de los principales problemas es el desconocimiento de las tarifas autorizadas, pues muchos usuarios descubren el monto total únicamente al momento de intentar recuperar su vehículo. En algunos casos, la suma de arrastre, corralón y maniobras termina superando los 15 mil pesos, incluso cuando se trata de incidentes menores.
Entre las inconformidades más frecuentes relacionadas con grúas y depósitos vehiculares destacan: cobros excesivos; negativa para liberar unidades; pagos únicamente en efectivo; falta de claridad en tarifas; presunto robo de autopartes; y posibles irregularidades entre autoridades y concesionarios.
Una problemática que sigue creciendo
Mientras continúan las denuncias ciudadanas, automovilistas potosinos advirtieron que el problema no solo radica en los accidentes o infracciones, sino en la falta de transparencia sobre los costos reales de los servicios de arrastre y corralón. Así, en San Luis Potosí persiste la percepción de que, para muchos conductores, el verdadero golpe económico no ocurre en el momento del percance, sino cuando llega la grúa.