Ciudad Fernández, SLP.- El robo hormiga es una de las malas prácticas que se han arraigado en los campos de cultivo, donde, cuando las parcelas están solas, hombres y mujeres acuden a hurtar productos del campo para, en muchas de las ocasiones, venderlos a precios más económicos.
Luis Compeán Rodríguez, productor agrícola, señaló que, lamentablemente, además de la pérdida de la producción, el robo hormiga genera muchos destrozos debido a que “te rompen la planta, te rompen la cerca, te rompen las varas (para el tomate) y ellos malbaratan el producto”, generando fuertes pérdidas económicas.
Ante las mermas que esto representa, los productores han implementado como medida que, al estar cerca los cortes, se contrate a un velador que vigile las tierras de cultivo durante las tardes y las noches, situación que también representa un costo extra.
“Hay que estar a las vivas” porque no se sabe cuándo van a llegar, por lo que la vigilancia es constante; en muchas de las ocasiones es más lo que destrozan que lo que se roban y, en otros casos, “hay quienes sí se encajan”.
Lo difícil es controlarlos; sin embargo, esta práctica ya tiene muchos años entre la población, por lo que, inclusive, las corporaciones de seguridad han implementado medidas de vigilancia.