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Mérida, el General retirado acusado de proteger a Chapitos

Gerardo Mérida Sánchez representa el perfil militar de más alto rango incluido en la acusación presentada por fiscales estadounidenses contra funcionarios y ex funcionarios sinaloenses presuntamente vinculados con Los Chapitos.
 
 Antes de asumir la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, en septiembre de 2023, desarrolló una carrera de más de cuatro décadas dentro del Ejército mexicano, donde alcanzó el grado de General de División.
 
 Su trayectoria estuvo ligada principalmente a áreas operativas y de mando territorial dentro de la Secretaría de la Defensa Nacional, en un periodo marcado por el despliegue militar contra el narcotráfico y las tareas de seguridad interior impulsadas desde los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
 
 Dentro de la estructura castrense ocupó distintos cargos de mando en regiones y zonas militares, además de responsabilidades de coordinación operativa y seguridad. 
 
Su perfil fue identificado como el de un militar de línea con experiencia en despliegues contra grupos criminales, control territorial y conducción de tropas. 
 
Antes de llegar a Sinaloa también estuvo vinculado con tareas de inteligencia y operación militar en estados con fuerte presencia del crimen organizado, lo que posteriormente fue utilizado como argumento para justificar su nombramiento como Secretario de Seguridad Pública durante el Gobierno de Rubén Rocha Moya.
 
 Ya como General de División retirado fue nombrado Secretario de Seguridad Pública de Sinaloa en una etapa marcada por presión federal, disputas criminales y una creciente violencia en Culiacán y otras regiones del estado.
 
 Su llegada fue presentada como una apuesta por disciplina castrense y control operativo dentro de una entidad históricamente dominada por el Cártel de Sinaloa.
 
 A diferencia de otros perfiles señalados, Mérida no encabezaba una corporación investigadora ministerial. Su responsabilidad era más amplia: coordinar la seguridad pública estatal, supervisar la Policía Estatal Preventiva, el sistema penitenciario y los despliegues operativos de la Secretaría de Seguridad Pública.
 
 Desde esa posición tenía influencia directa en nombramientos, prioridades operativas, coordinación con fuerzas federales y control territorial en diversas regiones del estado.
 
 La acusación del Distrito Sur de Nueva York lo ubica entre funcionarios presuntamente vinculados con Los Chapitos para facilitar operaciones de narcotráfico y brindar protección institucional al grupo criminal.
 
 Para fiscales estadounidenses, el peso de Mérida radica en el nivel jerárquico que ocupaba: no era un comandante regional ni un agente operativo, sino el principal responsable de la seguridad pública estatal durante parte del Gobierno de Rocha Moya.
 
 Washington sostiene que integrantes de Los Chapitos lograron establecer relaciones de corrupción con funcionarios capaces de influir en despliegues policiales, prioridades operativas y reacción institucional.
 
 La gestión de Mérida coincidió además con uno de los periodos más violentos recientes en Sinaloa, particularmente tras la captura en Estados Unidos de Ismael "El Mayo" Zambada y la disputa interna entre facciones del Cártel de Sinaloa.
 
En diciembre de 2024 presentó su renuncia luego de meses de enfrentamientos, asesinatos y presión sobre corporaciones locales.
 
 La acusación estadounidense sostiene que funcionarios señalados habrían recibido sobornos y apoyo político a cambio de facilitar operaciones criminales relacionadas con tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
 
 En el caso de Mérida, el señalamiento golpea directamente la estructura de seguridad del Gobierno estatal.
 
 
Su perfil también conecta dos ámbitos históricamente sensibles en México: la participación militar en tareas civiles de seguridad y la infiltración criminal en corporaciones policiacas.
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