Era considerado una figura clave en la estrategia de deportaciones masivas impulsada por la Casa Blanca, anunció su salida en una entrevista con Fox News
El jefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, Michael Banks, renunció ayer en medio de acusaciones de prostitución en su contra, lo que lo convierte en el más reciente funcionario de alto perfil en abandonar el aparato migratorio de la Administración Trump.
Banks, quien trabajó más de dos décadas en la agencia y era considerado una figura clave en la estrategia de deportaciones masivas impulsada por la Casa Blanca, anunció su salida en una entrevista con Fox News.
"Ya era hora. Siento que he vuelto a encarrilar el barco", afirmó el funcionario tras asegurar que decidió retirarse para volver con su familia.
Sin embargo, su renuncia ocurre luego de que el medio estadounidense Washington Examiner revelara acusaciones en su contra, por parte de sus compañeros, sobre "realizar viajes frecuentes al extranjero para tener relaciones sexuales con prostitutas".
De acuerdo con el medio, estos señalamientos ya habían sido investigados por funcionarios de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), pero fueron cancelados mientras Kristi Noem, entonces Secretaria de Seguridad Nacional, estaba en el cargo.
Su salida se produce menos de un mes después de que Todd Lyons, director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), anunciara que dejara su cargo a finales de mayo.
Trump también removió en marzo a Noem como secretaria del DHS luego de semanas de presiones internas y controversias por el manejo de la estrategia migratoria.