San Luis Potosí, SLP.- El Hospital Cuauhtémoc perteneciente al sistema IMSS Bienestar en San Luis Potosí, volvió a quedar bajo cuestionamientos luego de que una madre denunciara una serie de presuntas irregularidades, retrasos médicos y falta de insumos en la atención de su hija menor de edad, quien sufrió graves lesiones en una mano tras un accidente con una motocicleta.
La denuncia exhibe nuevamente las deficiencias operativas y administrativas que pacientes y familiares aseguran enfrentar constantemente dentro del sistema de salud pública, donde la burocracia interna, la falta de coordinación y el desabasto terminan impactando directamente en la atención médica.
De acuerdo con el relato de la madre, el accidente ocurrió el pasado viernes alrededor de la una de la tarde, cuando la menor introdujo accidentalmente la mano en la cadena de una motocicleta que permanecía encendida. El incidente le provocó la amputación parcial de un dedo, lesiones severas en otros dos y heridas abiertas que requerían atención especializada inmediata.
La niña fue llevada inicialmente al IMSS de Zapata y posteriormente trasladada al Hospital Cuauhtémoc. Sin embargo, según la denuncia, pese a la gravedad de las lesiones, durante varios días no recibió valoración oportuna por parte del área de Ortopedia ni intervención quirúrgica inmediata.
La madre señaló que, durante el fin de semana, únicamente le realizaron curaciones superficiales y vendajes, mientras la cirugía seguía sin ser programada. Incluso aseguró que tuvo que recorrer distintas áreas administrativas para exigir información, encontrando versiones contradictorias entre directivos y personal médico sobre la supuesta solicitud quirúrgica.
Mientras una oficina le aseguraba que el trámite ya había sido ingresado, otra le informaba que no existía registro alguno. Posteriormente, la responsabilidad fue trasladada entre diferentes departamentos, prolongando aún más la espera de la menor.
Finalmente, después de múltiples gestiones, la cirugía fue programada para el miércoles 13 de mayo en la Clínica 2 del IMSS. No obstante, la madre denunció que el procedimiento tampoco pudo concretarse debido a la presunta falta de material médico necesario.
La situación, afirmó, se volvió aún más crítica porque la menor permaneció cerca de 24 horas sin consumir alimentos ni agua debido a la preparación preoperatoria, mientras la cirugía seguía sin realizarse.
Además de las presuntas fallas médicas, la mujer acusó trato insensible por parte de algunos trabajadores de salud. Según su testimonio, un pediatra minimizó su inconformidad al responderle que había pacientes esperando prótesis desde hacía meses.
La denuncia también apunta a condiciones deficientes durante el traslado de la menor, ya que aseguró que al llegar a la Clínica 2 no recibió apoyo inmediato del personal y tuvo que cargar ella misma a la niña.
Tras la suspensión del procedimiento, la menor fue regresada nuevamente al Hospital de Zapata, mientras la familia continúa sin certeza sobre cuándo podrá recibir la cirugía reconstructiva que necesita.
Este caso vuelve a colocar al Hospital Cuauhtémoc bajo el escrutinio público, en medio de cuestionamientos recurrentes por presuntas carencias de insumos, saturación hospitalaria y retrasos en atención especializada. Para la familia afectada, el problema ya no es únicamente administrativo, pues aseguran que cada hora de retraso podría representar consecuencias irreversibles para la salud de la menor.