Cartilla de vacunación, certificado médico, transportadora adecuada y revisión de reglas por destino son clave para evitar contratiempos.
Viajar con una mascota ya no es algo raro: cada vez más familias incluyen a perros y gatos en vacaciones, mudanzas o escapadas de fin de semana. Sin embargo, antes de comprar boletos o reservar hotel, es importante saber que llevar un animal de compañía implica cumplir requisitos sanitarios, de transporte y seguridad.
En México, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) señala que, cuando se viaja con perros o gatos hacia otro país, en la mayoría de los casos se requiere un Certificado Zoosanitario para Exportación, documento oficial que se tramita con revisión física de la mascota en el punto de salida. Para ingresar a México desde el extranjero, también puede solicitarse un Certificado Zoosanitario para Importación, según el país de procedencia y las condiciones sanitarias del animal.
Entre los documentos básicos que suelen pedir aerolíneas y autoridades están la cartilla de vacunación vigente, con vacuna antirrábica aplicada o reforzada; constancia de desparasitación; certificado de salud emitido por una médica o médico veterinario; y, en algunos destinos internacionales, microchip, pruebas adicionales o permisos específicos. Algunas aerolíneas, como Volaris, especifican que la vacuna antirrábica debe estar vigente y que, si es la primera aplicación, debe haberse colocado al menos 30 días antes del viaje.
La transportadora también importa. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo recomienda que los animales viajen en contenedores adecuados a su tamaño, con ventilación, seguridad y espacio suficiente; además, advierte que los animales pueden estresarse durante el trayecto, por lo que no siempre es conveniente colocarlos juntos, aunque vivan en la misma casa.
Si el viaje será en avión, cada aerolínea tiene sus propias reglas sobre peso, edad mínima, medidas de la transportadora y si la mascota puede ir en cabina, documentada o como carga. En viajes por carretera, también se recomienda usar arnés, cinturón especial o transportadora, nunca llevar al animal suelto ni permitir que saque la cabeza por la ventana.
Para evitar problemas, lo ideal es consultar con anticipación al veterinario, revisar las reglas del destino y confirmar directamente con la empresa de transporte. En viajes internacionales, los requisitos pueden cambiar según el país, por lo que no basta con tener la cartilla: también se debe verificar si se necesita certificado oficial, microchip, prueba de rabia o tratamiento contra parásitos.
Viajar con una mascota puede ser una gran experiencia, pero requiere planeación. Tener sus documentos en orden, cuidar su salud y garantizar un traslado seguro no solo evita retrasos: también protege el bienestar del animal durante todo el camino.