El País tiene cada vez menos espacio de maniobra para reducir su déficit por la vía del gasto con altas tasas de interés, pensiones y proyectos de inversión en vivienda o ferrocarriles
Por encima de factores como bajo crecimiento económico y aranceles, la mayor amenaza para la calificación soberana de riesgo de la deuda de México es Petróleos Mexicanos (Pemex), advirtió ayer Jordy Juvera, director en el grupo soberano de la calificadora de riesgo Fitch Ratings.
"Con un déficit fiscal (mayores gastos que ingresos) de un 4.4 por ciento del PIB, lejos de la meta de 3 por ciento, vemos poco margen de maniobra por el gran peso del pago de intereses por deuda, ya que Pemex ha contaminado el balance del Gobierno federal", señaló en una charla organizada por el Colegio de Economistas de Nuevo León.
"Pemex necesitó un apoyo de 0.6 por ciento del PIB para poder pagar a los proveedores y de no haber sido por eso, México hubiera alcanzado su objetivo de consolidación fiscal".
Consideró que el País tiene cada vez menos espacio de maniobra para reducir su déficit por la vía del gasto con altas tasas de interés, pensiones y proyectos de inversión en vivienda o ferrocarriles, por lo que lo intenta con un aumento de ingresos tributarios, que pasaron de 12.7 a 15 por ciento del Producto Interno Bruto de 2017 al 2025.
"Hay casos de agresividad fiscal por parte de las autoridades comparables a los de Brasil, lo que podría frenar el crecimiento económico si ahora el enfoque va a ser sobre las Pymes (Pequeñas y medianas empresas), que no tienen el aparato legal y contable para afrontar estas auditorías agresivas como lo han hecho las empresas grandes", sostuvo.
Indicó que la calificación de riesgo de la deuda soberana de México, de "BBB-" con perspectiva "estable", aún podría corregirse, pero enfrenta retos como un pobre crecimiento económico con retrocesos en la inversión por la incertidumbre que generan factores como la crisis del petróleo, la amenaza de aranceles y la revisión del T-MEC.
"La trayectoria de la calificación (de México) va a depender de diferentes métricas, pero sobre todo del crecimiento económico, de toda la parte fiscal, de Pemex y de la revisión del T-MEC", añadió Juvera.
Estimó que el PIB de México podría crecer 1.7 por cento en 2026 con un impulso parcial del Mundial en el segundo trimestre, pero con expectativas cada vez más hacia la baja.
"Nos encontramos entre los más débiles de toda la región solamente superados relativamente por Jamaica y Bolivia".
Entre los aspectos que determinarán evitar una baja en la calificación de México, consideró que Fitch evalúa la visión de la Inversión Extranjera Directa para lograr un mayor crecimiento como lo es la gobernanza, un concepto relacionado con elementos de incertidumbre como la reforma judicial o la desaparición de organismos reguladores autónomos.