La diferencia se concentra principalmente en labores domésticas y de cuidados no remunerados, de acuerdo con datos del INEGI.
Las mujeres mexicanas trabajan en promedio 3.1 horas más a la semana que los hombres cuando se suma el trabajo remunerado y no remunerado, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2024 del INEGI. Mientras ellas registran 61.1 horas semanales de trabajo total, los hombres alcanzan 58 horas.
La principal brecha se encuentra dentro del hogar. Según el organismo, las mujeres dedican 39.7 horas semanales al trabajo doméstico, de cuidados, comunitario y voluntario, mientras que los hombres destinan 18.2 horas, es decir, una diferencia de 21.5 horas.
Estas cifras reflejan que, aunque cada vez más mujeres participan en el mercado laboral, la carga de las tareas del hogar y del cuidado de niñas, niños, personas mayores o con alguna enfermedad continúa recayendo mayoritariamente sobre ellas.
El dato abre nuevamente la conversación sobre la llamada “doble jornada”, una realidad que impacta el tiempo libre, el descanso, el desarrollo profesional y la salud de millones de mujeres en México.
Especialistas en temas de igualdad han señalado que visibilizar estas horas de trabajo no pagado es fundamental para avanzar hacia una distribución más justa de las responsabilidades en casa y reconocer el valor económico y social de las labores de cuidado.