San Luis Potosí, SLP.- La presa San José volvió a exhibir uno de los problemas más recurrentes en la gestión pública del agua en San Luis Potosí, proyectos anunciados, recursos poco claros y autoridades que no terminan de coincidir sobre quién sabe qué y quién ejecutará qué.
Mientras la Comisión Nacional del Agua impulsa un plan de saneamiento para atender la contaminación y el lirio acuático que invade el embalse, las versiones entre autoridades estatales, municipales y legislativas muestran una falta de coordinación institucional en torno a un proyecto que impacta directamente a miles de potosinos.
El director de la Comisión Estatal del Agua, Pascual Martínez Sánchez, reconoció que no existe información oficial sobre recursos específicos para retirar el lirio acuático, pese a que el problema se ha convertido en uno de los principales signos del deterioro ambiental de la presa. El funcionario explicó que, hasta ahora, la CEA únicamente tiene identificado presupuesto para rehabilitar el ducto del acueducto y rescatar la planta tratadora de aguas residuales que, afirmó, permaneció abandonada durante años.
“Se construyó una planta tratadora en su momento que lamentablemente nunca nadie recibió y hay que enfatizar ahí que fue un servicio municipal que se dejó olvidado”, declaró.
Martínez Sánchez atribuyó el crecimiento del lirio a las descargas sanitarias provenientes de Escalerillas, las cuales durante años llegaron directamente al embalse sin un tratamiento adecuado. Incluso admitió que, aunque el retiro del lirio fue mencionado dentro del proyecto integral, “presupuesto para eso no” ha sido confirmado oficialmente.
Sin embargo, la versión contrasta con la postura del diputado local de Morena, Cuauhtli Fernando Badillo Moreno, quien aseguró que el saneamiento ya fue aprobado por Conagua y contará con una inversión federal de entre 16 y 18 millones de pesos.
El legislador sostuvo que el proyecto contempla una intervención integral que incluye limpieza de la presa, mantenimiento del cárcamo principal, rehabilitación del ducto de descargas residuales, así como la recuperación de la planta tratadora y la potabilizadora. Además, advirtió que el saneamiento forma parte de una estrategia hídrica mayor rumbo a futuros proyectos federales.
“Primero tenemos que tener una presa limpia y saneada, porque después vendrá otro megaproyecto hídrico que incluso ya ha mencionado la presidenta de la República”, comentó.
A la par de las diferencias sobre el presupuesto y el alcance del proyecto, el alcalde de la capital, Enrique Galindo Ceballos, aseguró desconocer completamente la iniciativa anunciada por Conagua, pese a tratarse de una presa que abastece parte importante de la ciudad.
“No lo conozco, de hecho le pregunté ahí en Conagua y no me supieron decir”, declaró el edil, quien adelantó que buscará reunirse con autoridades federales para conocer los detalles del plan.
Aunque Galindo dejó abierta la posibilidad de que el Ayuntamiento participe en las labores de saneamiento, el episodio evidenció nuevamente la desarticulación entre niveles de gobierno en torno a uno de los temas más sensibles para San Luis Potosí, el agua.
El caso de la presa San José refleja no solo años de rezago en infraestructura hidráulica y contaminación acumulada, sino también la falta de claridad institucional sobre proyectos que son anunciados públicamente antes de que exista información uniforme entre las propias autoridades encargadas de ejecutarlos.