Villa de Reyes. - El escándalo por el espectáculo de bailarines semidesnudos realizado dentro del Auditorio Municipal de Villa de Reyes no se apaga, y lejos de calmar la indignación ciudadana, el comunicado emitido por el Ayuntamiento solo avivó las críticas contra una administración que pretende lavarse las manos ante un evento que jamás debió permitirse en un recinto público.
Mientras en redes sociales circulan videos del bochornoso festejo del Día de las Madres, donde dos hombres casi desnudos realizan bailes sugestivos frente a decenas de asistentes, la autoridad municipal optó por esconderse detrás de un oficio burocrático para “deslindarse categóricamente” del evento, argumentando que fue organizado por una institución educativa que solicitó el préstamo del inmueble.
Sin embargo, la molestia social no gira únicamente en torno a quién contrató el espectáculo, sino a la enorme irresponsabilidad del gobierno municipal al facilitar un espacio oficial para un acto que muchos calificaron como vulgar, grotesco y ofensivo para las familias del municipio.
Ciudadanos cuestionaron cómo es posible que el Ayuntamiento asegure desconocer el tipo de evento que se realizaría en un auditorio público bajo su resguardo. Para muchos, resulta inaceptable que la autoridad intente reducir el tema a un simple “no fuimos nosotros”, cuando existe una responsabilidad directa sobre el uso y supervisión de los espacios municipales.
La indignación aumentó luego de que, en lugar de asumir una postura firme o anunciar investigaciones sobre quién autorizó el uso del recinto, el gobierno local centró parte de su mensaje en desacreditar publicaciones y pedir a la ciudadanía “no dejarse engañar”, actitud que fue interpretada como un intento de minimizar el escándalo y culpar a medios y usuarios de redes sociales por exhibir lo ocurrido.
De acuerdo con versiones difundidas en redes, el evento habría sido organizado por una institución educativa ubicada en la cabecera municipal. No obstante, para la población eso no exime al Ayuntamiento de responsabilidad, pues consideran que un recinto público no debe ser prestado ni rentado sin supervisión, mucho menos para espectáculos que terminan generando rechazo social y exhibiendo al municipio a nivel estatal.
Las críticas también alcanzaron al alcalde, a quien exigen salir públicamente a dar explicaciones claras y asumir responsabilidad política por lo ocurrido, en lugar de limitarse a emitir comunicados ambiguos mientras crece el descontento ciudadano por lo que califican como una falta de control, criterio y respeto hacia la población.