Villa Juárez, SLP.– La espera terminó, pero no de la forma en que su familia soñó durante años. Dulce, la joven de apenas 19 años que fue arrebatada de su hogar de manera violenta en 2022, finalmente regresó a casa para recibir el último adiós. Tras un largo proceso de identificación genética, sus restos fueron entregados a sus seres queridos este fin de semana.
El caso de Dulce refleja el calvario que viven cientos de familias en San Luis Potosí. Su desaparición se registró el 13 de noviembre de 2022, la joven, originaria del Barrio de Guadalupe, fue privada de su libertad con violencia.
Hace aproximadamente seis meses, tras jornadas de búsqueda en montes y tierras de cultivo, se localizaron restos óseos en una fosa clandestina en el municipio de Villa Juárez. Luego de una espera de medio año para completar los análisis de ADN y los trámites legales y forenses, se confirmó la coincidencia genética.
Este fin de semana, la familia pudo darle cristiana sepultura. Aunque el dolor es desgarrador al confirmar la pérdida definitiva, sus allegados manifestaron el consuelo de haber terminado con la agonía de la incertidumbre. Las incansables jornadas recorriendo terrenos baldíos y atendiendo pistas anónimas finalmente permitieron que Dulce no se quedara en el olvido de una fosa común o el anonimato del campo.
A pesar de la recuperación del cuerpo, el caso deja heridas abiertas en la comunidad. La privación violenta de la libertad de una joven de 19 años y su posterior hallazgo en una fosa clandestina son hechos que siguen esperando una respuesta contundente de las autoridades para dar con los responsables.