La confianza de los consumidores estadounidenses volvió a deteriorarse durante mayo, reflejando la preocupación de las familias por el aumento en el costo de vida y el impacto de los precios de la energía.
De acuerdo con la encuesta de la Universidad de Michigan, el Índice de Confianza del Consumidor cayó a 48.2 puntos durante la primera mitad del mes, por debajo de los 49.8 registrados en abril.
La cifra también quedó debajo de las previsiones de analistas consultados por Reuters, quienes esperaban una lectura cercana a 49.5 puntos.
Especialistas señalaron que el principal factor detrás de esta caída es el incremento en los precios de la gasolina, situación que continúa afectando el presupuesto y el poder adquisitivo de millones de hogares en Estados Unidos.
Joanne Hsu, directora de las Encuestas de Consumidores de la Universidad de Michigan, explicó que los consumidores siguen enfrentando fuertes presiones económicas derivadas de los costos energéticos.
Además, indicó que las tensiones internacionales y los problemas de suministro en el mercado energético continúan generando incertidumbre entre la población.
Pese al deterioro en la confianza, la encuesta mostró una ligera reducción en las expectativas de inflación para el próximo año, que pasaron de 4.7 por ciento en abril a 4.5 por ciento en mayo.
Los datos reflejan un escenario económico marcado por la cautela entre los consumidores, quienes mantienen preocupaciones sobre los precios, la inflación y el impacto de los costos energéticos en la economía familiar.