locales

HOMILÍA: Nunca vas a estar solo

La soledad, no es el último destino del hombre. Éste, no fue creado para estar solo.

La soledad, hace referencia  a  que alguien está faltando en nuestra vida.

El hombre está solo de alguien; de ese ser que debería estar, pero ahora, se encuentra  ausente.

Una limitante humana, es la soledad. Ésta, viene después de haber fallado.

Pero, no es fácil contar con alguien, para toda la vida.

Porque, el corazón humano es vulnerable; siempre sujeto al cambio, tanto en el pensar, como en el sentir.

Pero, donde está Dios, no hay vacíos.

El hombre tiene un vacío, que ningún ser humano podrá llenar. Esos vacíos, solo pueden ser llenados por Dios.

Jesús, antes de ausentarse, hace una promesa a sus discípulos, de no dejarlos solos.

Dice el Evangelio: “…yo le rogare al Padre y él les dará otro Paráclito, para que esté siempre con ustedes, el Espíritu de la verdad”.( Jn14.).

El Paráclito, es el consejero perfecto, no podemos verlo, porque es Espíritu; pero, siempre nos inspira los mejores pensamientos, que nos ayudan a tomar las mejores decisiones.

Y, mientras vivan los hombres, están ahí; pero, cuando salgan de este mundo, estarán dentro de nosotros.

Si tenemos fe, tendremos la certeza, de que el Espíritu de Dios, habita en nosotros. Por tal razón, nunca estaremos solos.

Dice el Señor: “No los dejaré desamparados, sino que volveré a ustedes”. (Jn.14).

Si el Señor se fue, es para estar dentro de nosotros.

Por tanto, hay que dejar de ver al Señor de manera física; para sentirlo dentro de nostros. Y así, descartar la idea, de sentirnos solos.

Pbro. Lic. Salvador Glez. Vásquez.

EVANGELIO

[Yo le rogaré al Padre y él les enviará otro Consolador.]

Del santo Evangelio según san Juan 14, 15-21

R. Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si me aman, cumplirán mis mandamientos; yo le rogaré al Padre y él les enviará otro Consolador que esté siempre con ustedes, el Espíritu de verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; ustedes, en cambio, sí lo conocen, porque habita entre ustedes y estará en ustedes.

No los dejaré desamparados, sino que volveré a ustedes. Dentro de poco, el mundo no me verá más, pero ustedes sí me verán, porque yo permanezco vivo y ustedes también vivirán. En aquel día entenderán que yo estoy en mi Padre, ustedes en mí y yo en ustedes.

El que acepta mis mandamientos y los cumple, ése me ama. Al que me ama a mí, lo amará mi Padre, yo también lo amaré y me manifestaré a él».

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

OTRAS NOTAS