salud

Hantavirus; el virus transmitido por roedores que preocupa, pero no amenaza con una nueva pandemia

El brote de hantavirus detectado en un crucero que recorrió Sudamérica encendió las alertas sanitarias y despertó comparaciones con enfermedades como la covid-19. Sin embargo, especialistas aseguran que este virus tiene una transmisión mucho más limitada.

Un virus conocido por la ciencia
 
Aunque para muchas personas el hantavirus parecía desconocido hasta hace unas semanas, la comunidad científica lleva décadas estudiándolo. Se trata de un grupo de virus pertenecientes a la familia Bunyaviridae, capaces de provocar enfermedades respiratorias graves en humanos.
 
El reciente brote registrado en el crucero MV Hondius, que partió desde Ushuaia, Argentina, volvió a colocar el tema en la conversación pública después de que varios pasajeros resultaran infectados y algunos fallecieran a causa de complicaciones asociadas al virus.
 
De acuerdo con especialistas y organismos internacionales de salud, el hantavirus no posee la capacidad de propagación masiva que tuvo el coronavirus durante la pandemia de covid-19. Mientras el SARS-CoV-2 logró adaptarse fácilmente al ser humano y transmitirse rápidamente por aerosoles, el hantavirus mantiene una propagación mucho más limitada y localizada.
 
La Organización Mundial de la Salud (OMS) aclaró que no existen señales de que el brote actual pueda convertirse en una pandemia global. Incluso señalaron que la transmisión entre personas es poco frecuente y sólo ocurre en casos muy específicos de contacto estrecho.
 
¿Cómo se transmite y cuáles son sus síntomas?
 
El hantavirus es una enfermedad zoonótica, es decir, que se transmite de animales a humanos. Los principales portadores son ciertos tipos de roedores silvestres, especialmente el llamado ratón colilargo, común en zonas del sur de Argentina y Chile.
 
Las personas pueden contagiarse al inhalar polvo contaminado con orina, saliva o heces de roedores infectados. También existe riesgo al tocar superficies contaminadas o, en casos menos comunes, por mordeduras de estos animales.
 
Los síntomas suelen aparecer entre una y tres semanas después de la exposición y, en una primera etapa, pueden confundirse con una gripe común. Fiebre, dolores musculares, escalofríos, dolor de cabeza, náuseas y malestar general son algunas de las señales más frecuentes.
 
Sin embargo, en ciertos pacientes la enfermedad puede agravarse rápidamente y derivar en el denominado síndrome cardiopulmonar por hantavirus, una condición severa que provoca insuficiencia respiratoria y alteraciones cardíacas potencialmente mortales.
 
La variante Andes Sur, presente principalmente en la Patagonia, es una de las pocas cepas donde se ha documentado transmisión entre personas. Esta variante presenta una letalidad elevada, que puede alcanzar hasta el 50 por ciento en algunos casos.
 
Sin vacuna, pero con prevención
 
Actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral específico contra el hantavirus. Por ello, la detección temprana y la atención médica inmediata siguen siendo las herramientas más importantes para reducir el riesgo de complicaciones graves.
 
Las autoridades sanitarias recomiendan mantener espacios limpios y ventilados, evitar la acumulación de basura o materiales donde puedan anidar roedores, y extremar precauciones en lugares cerrados que hayan permanecido desocupados por largos periodos.
 
Especialistas insisten en que, pese a la preocupación generada por el brote en el crucero, el hantavirus continúa siendo una enfermedad de baja transmisión entre humanos y muy distinta a virus como el ébola o la covid-19, que demostraron una propagación mucho más rápida y extensa a nivel mundial.
OTRAS NOTAS