La nueva herramienta con inteligencia artificial permite probar ropa y calzado de forma virtual antes de comprar en línea.
La forma de comprar moda por internet está a punto de cambiar en México con la llegada de Google Try On, una función impulsada por inteligencia artificial que permite a las y los usuarios visualizar cómo podrían verse distintas prendas y zapatos sin necesidad de acudir a una tienda física. La herramienta comenzó a desplegarse en el país a través de Google Shopping y busca reducir una de las principales dudas del comercio electrónico: saber si una prenda realmente lucirá bien antes de comprarla.
A través de esta función, las personas pueden explorar artículos disponibles en línea y utilizar la IA para ver una simulación más realista de cómo se adapta la ropa al cuerpo. De acuerdo con información de Google, su tecnología de prueba virtual puede mostrar detalles como caída de la tela, estiramiento, arrugas, sombras y ajuste sobre distintos tipos de cuerpo, lo que representa un avance importante frente a las imágenes tradicionales de catálogo.
El impacto de Try On podría ser significativo para la industria de la moda, ya que ofrece una experiencia de compra más personalizada y cercana a la de un probador físico. Para quienes compran por internet, esta herramienta puede ayudar a tomar mejores decisiones, comparar estilos y disminuir la incertidumbre antes de pagar; mientras que para las marcas y tiendas en línea podría traducirse en mayor confianza del consumidor y, potencialmente, menos devoluciones.
Además, la llegada de esta tecnología a México confirma el avance de la inteligencia artificial en actividades cotidianas, como elegir un outfit, comprar calzado o renovar el guardarropa desde el celular. Google también ha señalado que sus nuevas funciones de compra con IA buscan acompañar al usuario desde la inspiración hasta la decisión de compra, haciendo el proceso más visual, interactivo y personalizado.
Con Try On, la moda digital entra en una nueva etapa: ya no se trata solo de ver una prenda en una modelo o en una fotografía de producto, sino de imaginar con mayor precisión cómo podría lucir en cada persona. Esta herramienta marca un giro en la manera de consumir moda, donde la tecnología, la personalización y la comodidad comienzan a definir el futuro de las compras en línea.