El emblemático corredor comercial de la avenida Venustiano Carranza, en San Luis Potosí, continúa enfrentando un panorama adverso durante 2026, marcado por el deterioro urbano, la baja afluencia de visitantes y la ausencia de inversiones relevantes, una situación que, de acuerdo con empresarios, no ha mostrado mejoría desde el año pasado.
Crisis comercial persistente
El representante del Corredor Comercial Cultural Carranza, Alberto Narváez Arochi, reconoció que la zona sigue inmersa en una dinámica complicada que ha impedido su reactivación económica. Explicó que, a cuatro meses de iniciado el año, no se han registrado proyectos importantes que detonen la actividad comercial, lo que mantiene al corredor en una condición de estancamiento.
Advirtió que muchos negocios enfrentan dificultades para sostenerse, al grado de que nuevos emprendimientos apenas logran mantenerse abiertos entre tres y cuatro meses antes de cerrar por la falta de condiciones favorables, principalmente la escasa afluencia de clientes y el entorno poco atractivo.
Deterioro urbano y vandalismo
Uno de los factores que más inciden en esta crisis es el deterioro visible del entorno. Narváez Arochi señaló que el vandalismo, a través de grafiti y daños en infraestructura, se ha extendido a lo largo de prácticamente todo el corredor tradicional, desde la calle Uresti hasta el Jardín de Tequisquiapan.
Este fenómeno, que antes estaba focalizado en ciertos puntos, ahora afecta de manera generalizada fachadas, vidrios y mobiliario urbano, lo que genera una imagen negativa que desincentiva tanto la visita de consumidores como la llegada de nuevos inversionistas.
Narváez Arochi apuntó que esta degradación tiene un impacto directo en la economía local, ya que reduce la actividad comercial, limita la generación de empleo y frena el crecimiento de la zona, considerada históricamente uno de los corredores más importantes de la capital potosina.
Falta de resultados en estrategias de rescate
A pesar de que las autoridades han anunciado en distintos momentos estrategias para revitalizar la avenida Carranza, los comerciantes consideran que no se han traducido en resultados concretos. En el primer cuatrimestre de 2026, no se han observado cambios sustanciales ni mejoras significativas en la dinámica comercial. Si bien se han realizado algunas acciones en materia de imagen urbana, iluminación y vigilancia, estas no han sido suficientes para revertir la tendencia negativa que arrastra la zona desde 2025.
Ciclovía: proyecto clave en medio de la polémica
En paralelo, uno de los temas que más debate ha generado es el proyecto de ampliación de la ciclovía sobre Carranza. El gobierno municipal, encabezado por Enrique Galindo Ceballos, ha planteado la intención de extender este carril exclusivo para bicicletas hasta la glorieta González Bocanegra, como parte de una estrategia más amplia de movilidad sustentable.
La propuesta contempla integrar esta vialidad a un sistema de ciclovías que conecte con otras rutas importantes de la ciudad, como Himno Nacional y la Calzada de Guadalupe, con el objetivo de fomentar el uso de medios de transporte alternativos y reducir la dependencia del automóvil.
No obstante, comerciantes del corredor han expresado reservas sobre este proyecto, al considerar que una intervención mal planeada podría agravar la situación económica de la zona. Argumentan que la implementación previa de la ciclovía tuvo efectos negativos en la actividad comercial, debido a la reducción de espacios de estacionamiento y cambios en la circulación vehicular.
Además, han señalado que antes de pensar en una ampliación, es necesario atender problemas actuales como el deterioro de la infraestructura ciclista existente, la falta de mantenimiento, señalización deficiente y la invasión constante de vehículos en estos carriles.
Contrastes en el uso del espacio público
Aunque durante los fines de semana la avenida Carranza registra una mayor afluencia gracias a actividades recreativas como la ciclovía dominical, que promueve la convivencia familiar y el uso del espacio público, esta dinámica no logra sostenerse entre semana, cuando predomina la baja actividad comercial. Este contraste evidencia que, si bien el corredor tiene potencial como espacio de encuentro social, aún enfrenta retos importantes para consolidarse como un polo económico activo y competitivo.
Un corredor en punto crítico
La situación actual de Carranza refleja la necesidad de implementar una estrategia integral que no solo contemple proyectos de movilidad, sino también acciones coordinadas en materia de desarrollo económico, ordenamiento urbano, seguridad y promoción comercial. Empresarios coinciden en que, sin una intervención efectiva y consensuada entre autoridades y sector privado, el corredor podría continuar perdiendo relevancia, pese a su valor histórico, cultural y económico para San Luis Potosí.
Cabe destacar que en este contexto, el futuro de la avenida Carranza dependerá de la capacidad de articular soluciones que equilibren las necesidades de movilidad con la reactivación económica, en un momento clave para evitar que uno de los principales ejes de la ciudad profundice su deterioro.