A más de dos décadas de su salto a la pantalla grande, la icónica franquicia de Resident Evil vuelve a reinventarse con una nueva película que promete llevar el horror a otro nivel. Tras el éxito de la saga protagonizada por Milla Jovovich, quien dio vida a Alice desde 2002, la historia toma un rumbo distinto bajo la dirección de Zach Cregger, reconocido por su estilo innovador dentro del género.
Lejos de retomar a los personajes clásicos, esta nueva entrega apuesta por un reinicio completo. La trama sigue a Bryan, interpretado por Austin Abrams, un mensajero que debe entregar un paquete en un hospital remoto, solo para quedar atrapado en medio de un brote que desata criaturas mutadas y un caos incontrolable. A diferencia de entregas anteriores, el enfoque se centra en una persona común enfrentando el terror sin preparación, lo que añade un tono más crudo y cercano.
El primer tráiler revela una atmósfera oscura, cargada de tensión psicológica, pero sin dejar de lado los elementos clásicos de la saga: monstruos, violencia explícita y escenarios inquietantes. Además, aunque la historia es independiente, respeta el universo original del videojuego, incluyendo referencias y guiños para los seguidores.
Cregger apuesta por explorar las consecuencias del virus fuera de las instalaciones de la corporación Umbrella, mostrando un mundo más amplio y vulnerable. La aparición de criaturas inéditas y posibles referencias a enemigos conocidos ha generado expectativa entre los fans.
Con estreno programado para el 18 de septiembre, esta nueva versión busca consolidar a Resident Evil como una de las franquicias más versátiles del terror contemporáneo, demostrando que su legado aún tiene mucho por ofrecer.