La OMS investiga un presunto brote en el MV Hondius, que zarpó de Ushuaia; Argentina mantiene vigilancia por una enfermedad transmitida por roedores.
La muerte de tres personas a bordo del crucero MV Hondius, que había partido desde Ushuaia, Argentina, rumbo a Cabo Verde, encendió una nueva alerta sanitaria internacional por un presunto brote de hantavirus, una infección poco común, pero potencialmente grave. De acuerdo con reportes recientes, la Organización Mundial de la Salud mantiene investigaciones epidemiológicas, luego de confirmarse al menos un caso y detectarse otros bajo sospecha.
El hantavirus es una familia de virus transmitida principalmente por roedores. Las personas pueden infectarse al inhalar partículas contaminadas provenientes de orina, saliva o excremento seco de estos animales; con menor frecuencia, el contagio ocurre por mordeduras o arañazos. La información base señala que el virus puede provocar cuadros graves como el síndrome pulmonar por hantavirus y la fiebre hemorrágica con síndrome renal.
En los casos más delicados, la enfermedad inicia con síntomas similares a los de una infección común: fiebre, cansancio, dolores musculares, dolor de cabeza, mareos o molestias abdominales. Sin embargo, puede avanzar rápidamente hacia dificultad respiratoria, baja presión, daño renal o complicaciones que requieren atención intensiva. Los CDC advierten que los hantavirus pueden causar enfermedades graves y muerte, y que su principal vía de propagación está vinculada al contacto con roedores infectados.
Aunque el contagio entre personas no es lo habitual, en el sur de Argentina circula la variante Andes, considerada de especial atención porque puede transmitirse de persona a persona en determinadas circunstancias. En el país también se ha identificado la variante Laguna Negra, con distintas cepas regionales. Según el texto de referencia, la zona sur mantiene vigilancia por la presencia del virus, aunque Tierra del Fuego no es considerada un área donde circule habitualmente.
El caso del crucero puso nuevamente bajo observación a Argentina porque la embarcación inició su recorrido en Ushuaia. Sin embargo, autoridades sanitarias citadas en la información original han señalado que no existen registros de hantavirus en Tierra del Fuego y que las áreas endémicas del sur argentino se ubican principalmente en zonas cordilleranas de Neuquén, Río Negro y Chubut.
En Argentina, la enfermedad no es nueva. El Ministerio de Salud mantiene reportes periódicos sobre hantavirosis dentro del Boletín Epidemiológico Nacional, que durante 2026 ha incluido seguimiento de esta infección entre los temas de vigilancia sanitaria. Además, reportes periodísticos internacionales señalan que en 2025 el país registró un aumento de letalidad asociado al virus, lo que motivó mayor atención de las autoridades de salud.
Actualmente no existe un tratamiento específico contra el hantavirus. La atención médica se concentra en cuidados de soporte, oxigenoterapia, ventilación mecánica en casos graves y manejo de complicaciones renales o respiratorias. La prevención sigue siendo la medida más importante: evitar el contacto con roedores, sellar accesos en viviendas o bodegas, ventilar espacios cerrados antes de limpiarlos y usar protección al manipular zonas con excremento de animales.