Durante el periodo de gobierno de Rubén Rocha Moya en Sinaloa, el estado ha registrado un incremento alarmante en indicadores de violencia y criminalidad, destacando particularmente el repunte en los delitos de homicidio doloso y extorsión. De acuerdo con datos oficiales analizados por organismos de seguimiento delictivo, la entidad ha experimentado una de sus etapas más críticas en materia de seguridad pública, lo que ha puesto bajo la lupa la efectividad de las estrategias implementadas por la administración estatal y el respaldo de las fuerzas federales en la región.
El fenómeno de la extorsión ha mostrado un crecimiento sostenido, afectando de manera directa tanto a sectores empresariales como a pequeños comerciantes, quienes enfrentan el asedio constante de grupos criminales que han diversificado sus métodos de obtención de ingresos ilícitos. Este escenario se ve agravado por la cifra de homicidios, que ha mantenido una tendencia ascendente en diversos municipios clave, convirtiendo a Sinaloa nuevamente en uno de los focos rojos de la geografía nacional. Las estadísticas sugieren que la pugna entre facciones del crimen organizado no solo ha mantenido la violencia en niveles elevados, sino que ha logrado permear con mayor fuerza en la vida cotidiana de la población civil.
A esta crisis de seguridad se suma la reciente inestabilidad política generada por la solicitud de licencia del mandatario estatal, quien enfrenta señalamientos y posibles investigaciones vinculadas a presuntos nexos con estructuras delictivas de alto perfil. Este vacío en el mando ejecutivo ocurre en un momento donde la presencia de las fuerzas armadas ha tenido que intensificarse para intentar contener las olas de enfrentamientos y bloqueos que han paralizado la actividad económica en ciudades como Culiacán. La situación actual en Sinaloa refleja un desafío complejo donde el incremento de la incidencia delictiva no solo es una cuestión de cifras, sino una crisis institucional que compromete la gobernabilidad y el bienestar de los ciudadanos.