Mediante la entrega de pruebas que cada quien puede realizarse desde casa, una iniciativa busca hacer frente al rezago en el diagnóstico de VIH en el País.
Distribuir 5 mil kits de autoprueba en Jalisco y Yucatán, sólo para empezar, es la meta de este programa piloto impulsado por el consorcio de salud Building Healthy Online Communities (BHOC), con la intención de replicar lo hecho en Estados Unidos desde 2023.
"La brecha más grande en México está en el diagnóstico. Entonces, buscar estrategias innovadoras para acercar el diagnóstico a las personas es, lógicamente, de interés a nivel nacional y, por supuesto, para nuestro equipo", apunta en entrevista la doctora Alicia Piñeirúa Menéndez, colaboradora del Consorcio de Investigación en Salud (CISIDAT), instancia que opera el programa.
"La idea, por supuesto, es que el aprendizaje que obtengamos de este proyecto sirva para poder escalarlo a nivel nacional", añade la especialista en enfermedades infecciosas con una maestría en salud pública. "Creemos que esta estrategia representa una oportunidad para poder acercar el diagnóstico a personas que por un sinfín de razones no se acercan a los servicios de salud".
En México, refiere Piñeirúa, se estima que alrededor del 70 por ciento de las personas que viven con VIH conocen su diagnóstico; "eso nos deja un 30 por ciento de personas que no saben que viven con VIH", advierte.
Además de estar por debajo de los objetivos globales de ONUSIDA acerca de que el 95 por ciento de las personas con VIH conozcan su estado serológico, la consecuencia más importante de ello es que tal desconocimiento propicia que se siga transmitiendo la infección.
La incidencia de VIH en el País ha oscilado el último lustro entre los 17 mil y los 22 mil nuevos casos cada año, y América Latina persiste como una de las principales regiones del mundo que no ha logrado reducir las infecciones; "es decir, no hemos logrado alcanzar una meseta o una reducción en los casos nuevos", remarca Piñeirúa.
"Entonces, las dos estrategias que nos van a ayudar mucho a reducir estos casos nuevos son, una, diagnosticar: saber quiénes viven con el VIH y, por supuesto, ofertarles la atención, que estas personas puedan vincularse a tratamiento.
"Y, dos, escalar las estrategias de prevención combinada, incluida la prevención biomédica, que son la PrEP y la PEP: las profilaxis pre y post-exposición, que ya están disponibles en nuestro País, el acceso es universal y son gratuitas", expone la especialista del CISIDAT.
Entre lo que sigue obstaculizando el diagnóstico están las malas experiencias padecidas en los servicios de salud; falta de tiempo, y la prevalencia de estigmas a nivel comunitario, pero también los internalizados.
"Para todos estos grupos de personas que enfrentan cualquiera de estas dificultades, la autoprueba sí representa una oportunidad totalmente confidencial", subraya Piñeirúa.
¿Cómo funciona?
Quienes solicitan la autoprueba pueden recibirla directamente en sus domicilios o recogerla en alguna de las sedes del programa. Los únicos criterios de selección a cumplir son tener más de 18 años y radicar en cualquiera de los dos estados donde se lleva a cabo la prueba piloto.
Junto con material informativo y preservativos, las personas reciben una prueba de sangre capilar, que en apenas 15 a 20 minutos arroja un resultado; "es una prueba en la que hay que darse un piquetito con una lanceta, como para una prueba de glucosa, y la gotita de sangre se pone en un cassette con otro líquido", detalla Peñairúa.
Se trata de una prueba de tercera generación como las que se suelen aplicar en la mayoría de establecimientos de salud, y cuyo fin es detectar anticuerpos frente a los tipos 1 (VIH-1) y 2 (VIH-2) del patógeno. A través de material audiovisual se explica a las personas, paso a paso, cómo deben realizársela ellos mismos.
"También tenemos algunos videos de postconsejería, es decir, para ya una vez que se hizo la prueba, dependiendo el resultado de la misma, si es reactiva o no reactiva. Además de eso, tenemos la posibilidad de que la gente agende una teleconsejería, usando una plataforma de videollamada, con personas consejeras que son expertas en el tema", detalla la especialista de CISIDAT.
Aunado a ello, y gracias a una colaboración con la organización México Vivo, los participantes también tienen acceso a PARESS, un chat de WhatsApp 24/7 donde pueden solicitar apoyo o acompañamiento.
"Todos estos recursos se ponen a disposición de las personas para que seleccionen la forma en la que quisieran ser acompañadas o acompañados, si es que así lo desean, para poder posteriormente acercarse a algún servicio de salud si la prueba fue reactiva", apunta Piñeirúa.
A la pregunta sobre el margen de error que pudiera tener el testeo, la doctora señala que cuando se aplica por un profesional de la salud, la prueba tiene una sensibilidad del 100 por ciento con una especificidad del 99.9 por ciento; "es decir, es capaz de identificar los verdaderos positivos en el 99.9 por ciento de los casos".
"Cuando es autoaplicada, que este sería el caso, tiene una sensibilidad del 95.1 por ciento y una especificidad de 99.6 por ciento. Es decir, casi del 100 por ciento", ilustra, resaltando que se trata de una prueba presuntiva, de tamizaje, cuyo resultado suele derivar en una confirmación diagnóstica.
"Somos muy puntuales en explicar que una prueba reactiva no confirma el diagnóstico de VIH. Pero, ciertamente, con una prueba rápida de tercera generación reactiva, la verdad es que la posibilidad de un falso positivo es extremadamente baja".
Dada la colaboración con la app de citas Grindr, cuyo alcance se aprovecha para promocionar el programa, la mayoría de quienes han solicitado la autoprueba son hombres cisgénero que tienen sexo con hombres.
Sin embargo, la iniciativa -ejecutada con financiamiento de la biofarmacéutica Gilead Sciences México- está abierta para cualquier interesado.
"Es para personas que tengan prácticas sexuales sin condón, básicamente, y que tengan una práctica sexual considerada de vulnerabilidad o de riesgo para adquirir la infección por VIH", resume Piñeirúa.
Avances con mil 700 pruebas
Con arriba de mil 700 pruebas entregadas en cerca de cuatro meses, el programa ha podido registrar datos que dan cuenta de la importancia de su implementación.
De acuerdo con lo documentado hasta ahora -a través de un cuestionario preorden opcional y anónimo-, el 33.7 por ciento de quienes han solicitando la autoprueba jamás se había testeado para VIH.
Y aunque el 86 por ciento ha dicho tener conocimiento sobre PrEP, apenas el 4 por ciento son usuarias. Hasta 84.7 por ciento han compartido su interés en este tratamiento preventivo.
"O sea, es gente que dice que sí lo quiere usar, pero no lo usa. Entonces, ahora también estamos tratando de investigar, bueno, ¿por qué estas personas no usan PrEP?", comparte Piñeirúa.
"También les preguntamos si han tenido sexo sin condón en las últimas 72 horas, con la intención de encontrar las personas que están en ventana para profilaxis postexposición (PEP); 28 por ciento dicen haberlo tenido. Es un número bastante alto; realmente, son personas que están teniendo prácticas sexuales en las que tenemos mucha chance de incidir con estrategias de prevención".
Una cuarta parte de quienes se han acercado a este programa tienen entre 18 y 24 años, un grupo típicamente difícil de alcanzar.
Y la prevalencia de VIH que se ha podido detectar a través de las autopruebas es del 2.5 por ciento; "sólo para poner en contexto, la prevalencia en México en la población abierta de VIH es de 3.4 por ciento", compara Piñeirúa.
"Entonces, claramente estamos encontrando a poblaciones que tienen prevalencias más altas que las de la población abierta, eso es muy claro. Estamos alcanzando a una población que, claramente, tiene prácticas sexuales de riesgo, y que por la razón que queramos no se están acercando a los servicios de salud.
"Un 30 por ciento de ellas son personas que, si no les hubiéramos ofrecido esta opción de una prueba que tú te puedes hacer solo, no se la habían hecho por la razón que sea. Ciertamente, habla de una capacidad de alcanzar a población nunca antes alcanzada", destaca la especialista de CISIDAT.
Chiapas y Nuevo León son las siguientes entidades donde se planea poner en marcha el programa. Quintana Roo estaría contemplado también. "La idea, por supuesto, es no parar", asegura Piñeirúa.
Los interesados en solicitar el kit de autoprueba pueden hacerlo desde el sitio en línea www.vinculoseguro.org.
Situación en México
- 70% de personas que viven con VIH en México conocen su diagnóstico.
- 30% no lo sabe
Meta de ONUSIDA:
- 95 por ciento
- Entre 17 mil y 22 mil nuevos casos cada año en México
De 15 a 20 minutos
Tiempo para obtener resultados de la prueba.