De acuerdo con datos del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), en los últimos seis meses la actividad ha registrado retrocesos en cuatro ocasiones
El bajo dinamismo de la actividad económica y las presiones inflacionarias obligarán a los hogares mexicanos a recomponer su gasto, anticiparon analistas de HR Ratings, agencia que estima una contracción de entre 0.5 y 0.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en el primer trimestre de 2026.
De acuerdo con datos del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), en los últimos seis meses la actividad ha registrado retrocesos en cuatro ocasiones, señalaron los analistas en un reporte publicado el 28 de abril.
Esto se ha relacionado con la desaceleración del consumo y con afectaciones derivadas de una menor inversión en construcción y en la manufactura de equipo de transporte, en un contexto de tensiones comerciales, particularmente con Estados Unidos.
"Aunque la relación trimestral entre el IGAE y el PIB no es exacta, el desempeño en los primeros dos meses del año -en ausencia de revisiones al alza- sugiere una alta probabilidad de que el PIB del primer trimestre registre una contracción.
"Al bajo dinamismo de la actividad económica se suman presiones inflacionarias en algunos subcomponentes del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), como frutas y verduras, lo que obligaría a los hogares a recomponer su gasto", indicaron Paulina Villanueva, Edgar González, Ricardo Gallegos y Félix Boni.
En el IGAE de febrero se observaron menores niveles de gasto tanto en bienes importados como nacionales, pese a la apreciación del tipo de cambio en los primeros meses del año, añadieron.
Por separado, el subgobernador del Banco de México (Banxico), Omar Mejía Castelazo, afirmó que la inflación en el País no es un fenómeno generalizado, sino que responde a choques específicos.
"Esta distinción es relevante porque no todos los aumentos de precios tienen la misma implicación para la política monetaria. La inflación ha estado influida por cambios en precios relativos asociados a factores de oferta, modificaciones fiscales y variaciones en las preferencias de consumo.
"En este sentido, no considero que existan presiones generalizadas. Si bien el efecto de ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) se mantendrá durante el año por efectos de base de comparación, esto no implica necesariamente una presión inflacionaria persistente", señaló en el podcast Norte Económico, de Grupo Financiero Banorte.