El Ejército israelí mató de un tiro en el abdomen a un adolescente palestino de 14 años, que falleció en un hospital de la Media Luna Roja Palestina en Hebrón (Cisjordania ocupada) como consecuencia de las heridas sufridas.
Esa organización humanitaria detalló en un comunicado que el menor recibió un disparo con munición real del Ejército israelí en la zona de Al Hawooz, en la ciudad de Hebrón.
Horas antes, un gran convoy de vehículos militares había irrumpido en el área y bloqueó la calle principal, impidiendo la libre circulación de civiles y ordenando a los comerciantes que cerraran sus tiendas, «antes de asaltar las instalaciones de una organización benéfica», según la agencia de noticias palestina Wafa.
La agencia palestina informó de que el fallecido es Ibrahim Abdul Khayya y de que durante la redada donde murió, el Ejército disparó más ráfagas de munición real, usó gases lacrimógenos y granadas aturdidoras dejando, al menos, otro individuo herido.
El Ejército israelí no se ha pronunciado públicamente al respecto hasta el momento.
La Media Luna Roja Palestina también indicó que este miércoles por la tarde un joven palestino fue agredido por colonos en Masafer Yatta y que fue igualmente trasladado al hospital.
Por otra parte, en las últimas 24 hora en Cisjordania, el Ejército israelí también mató a otro palestino la pasada madrugada durante una redada en el pueblo de Silwad, en la que resultaron heridos dos soldados.
Según el Ministerio de Salud palestino, el fallecido se llamaba Abdulhalim Hamad y tenía 37 años. Israel alega que Hamad y otra persona atacaron a los soldados «en el marco de una operación de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel)».
Según la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), al menos 240 palestinos murieron en 2025 por fuego israelí en Cisjordania, incluido Jerusalén Este, mientras que nueve muertes se atribuyeron a colonos.
En lo que va de 2026, al menos 37 palestinos han muerto por fuego israelí en ese territorio palestino ocupado, según el recuento de la ONG israelí B’Tselem.